Puedes comer
- Botes de legumbres cocidas: garbanzos, lentejas y alubias, que resuelven un plato en cinco minutos [1].
- Conservas de pescado y marisco: atún, sardinas, caballa, berberechos y mejillones [1].
- Congelados de pescado, guisantes y verdura, que esperan sin estropearse al día en que te apetezca cocinar [1].
- Huevos: cuece media docena de golpe y tenlos en la nevera para añadir a cremas, purés y ensaladas [1].
- Lácteos: leche, yogur, queso fresco y requesón, que aportan proteína sin apenas masticar.
- Cereales y tubérculos: arroz, pasta, pan —puedes comprarlo cortado y congelarlo—, patata y boniato [1].
- Fruta madura, en compota o asada; y fruta desecada, como ciruelas, orejones o dátiles, si hay estreñimiento [1].
- Para enriquecer el plato: aceite de oliva virgen extra, queso rallado, huevo picado, frutos secos molidos, aguacate y leche en polvo [1], además de levadura de cerveza.
- Para beber a sorbos todo el día: agua, infusiones suaves de manzanilla, melisa o hierba luisa, y caldos desgrasados [1].
Qué evitar
- Retirar grupos enteros de alimentos «por si acaso»: en este menú las restricciones son por síntoma y duran lo que dura el síntoma, no todo el tratamiento [2].
- Dietas «anticáncer»: alcalina, cetogénica o «sin azúcar». La guía de la AECC califica de falsa la dieta alcalina [1] y la ESPEN, la sociedad europea de nutrición clínica, recuerda que ninguna dieta ha demostrado curar un cáncer [2]. .
- Ayunar antes, durante o después de la quimioterapia: la ESPEN recomienda expresamente no hacerlo [2].
- Suplementos por tu cuenta: vitaminas, antioxidantes o extractos de hierbas pueden interferir con el tratamiento, según la AECC [1]. La ESPEN desaconseja las dosis altas de vitaminas y minerales si no hay un déficit comprobado [2]. .
- «Superalimentos»: el ajo, el té verde, los frutos rojos o la cúrcuma caben en el menú, pero ni curan ni eliminan un cáncer [1].
- Bollería industrial en el desayuno: es justo lo que la guía de la AECC pide cambiar por pan, lácteos, fruta y frutos secos [1].
- Alcohol: irrita la mucosa de la boca cuando hay llagas y reseca la boca cuando está seca [1].
- Si te pasas la mañana sin comer esperando a tener hambre, las náuseas empeoran: toma algo seco y poco a poco, como una tostada o unos picos [1].
Hábitos que ayudan
- Cocina más cantidad los días buenos y congela por raciones: legumbres, salsas, arroz o una bandeja de verdura asada. El día malo no es el día de ponerse a inventar [1].
- Que cocine otra persona los días de ciclo, y no entres en la cocina mientras se cocina [1].
- Lávate los dientes después de cada comida y enjuágate con manzanilla o un poco de bicarbonato tres o cuatro veces al día, nunca con colutorios con alcohol [1].
- Come sentándote a la mesa, en una habitación aireada y sin olor a comida, y no te tumbes justo después: si descansas, hazlo incorporándote un poco [1].
- Pasea un rato antes de comer: la guía de la AECC lo propone para estimular el apetito [1].
- No uses ropa ajustada los días de náuseas [1].
- Lleva apuntado a la próxima visita lo que has comido y lo que no te ha entrado: tu equipo no puede corregir lo que no ve.
Este menú es el que llevamos años publicando, con los mismos platos de lunes a viernes. Le hemos añadido el fin de semana, el desayuno, la media mañana, la merienda y la lista de la compra. También explicamos qué cambiar en cada plato cuando aparece un síntoma.
No hay una semana que valga para todas las semanas. Lo que hay es una estructura estable —proteína en cada comida, cocciones sencillas, tomas pequeñas y frecuentes— y unos cuantos cambios que haces sobre la marcha según cómo te levantes. Aquí tienes las dos cosas.
¿Para quién es este menú?
Para una persona adulta en tratamiento de cáncer que come por boca, tiene el aparato digestivo funcionando y no tiene restricciones alimentarias indicadas por su equipo médico. Es el punto de partida que ya declaraba el artículo del que viene.

No encaja si estás con alimentación por sonda o necesitas una textura adaptada por dificultad para tragar. Tampoco si tienes una restricción tras una cirugía digestiva reciente, por otra enfermedad o porque estás en el hospital . Si lo que buscas es qué comer y qué no durante el tratamiento, eso está en la guía de alimentación para personas con cáncer.
El menú semanal, plato a plato
Siete días, con desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. De lunes a viernes, las comidas y las cenas son los platos que publicamos en 2020, ahora con el nombre de su receta. El sábado y el domingo apenas cocinas: casi todo sale de la segunda ración de cinco platos de la semana, marcados en la tabla. Lo demás es pollo a la plancha con patata cocida y una tortilla francesa bien cuajada. Los desayunos son nuevos: el menú anterior no llevaba. Los de lunes a viernes siguen la guía nutricional de la Asociación Española Contra el Cáncer y el Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Baleares [1].
| Día | Desayuno | Media mañana | Comida | Merienda | Cena |
|---|---|---|---|---|---|
| Lunes | Pan integral con aceite, tomate y pechuga de pollo a la plancha, y una pieza de fruta | Yogur natural con fruta madura troceada | Crema de lentejas (guarda la segunda ración en el congelador) · Gambas a la plancha con perejil | Tostada de pan integral con queso fresco | Tortilla de patata, calabacín y cebolla · Gazpacho de melón y almendras |
| Martes | Leche o yogur con copos de avena, higos secos laminados y pistachos sin sal | Una pieza de fruta y un puñado de frutos secos sin sal, o molidos | Crema de calabaza, arroz y queso (guarda la segunda ración en el congelador) · Bacalao con salsa de tomate y pan (guarda la segunda ración en el congelador) | Batido casero de leche y plátano | Cazuela de quinoa con verduras y pavo |
| Miércoles | Batido casero de leche o yogur con plátano, fresas, avena y nueces | Yogur natural con copos de avena | Fideuá de marisco · Gazpacho de tomate | Bocadillo pequeño de pan blando con atún | Berenjena rellena de pollo y arroz |
| Jueves | Pan integral con aceite, aguacate y sardinas en conserva, y una pieza de fruta | Una pieza de fruta con un trozo de queso fresco | Puré de verduras y patata · Merluza rebozada al horno | Compota de manzana con yogur natural | Ensalada de pasta con huevo y atún (guarda la segunda ración en la nevera) |
| Viernes | Pan integral con aceite y huevo pochado bien cuajado, y una pieza de fruta | Yogur natural con fresas | Arroz meloso con rape · Ensalada variada | Tostada de pan integral con aguacate y queso fresco | Crema de brócoli y queso (guarda la segunda ración en la nevera) · Salmón con boniato al horno |
| Sábado | Tostada de pan integral con aceite, queso fresco y tomate, y una pieza de fruta | Un puñado de frutos secos sin sal, o molidos, y una pieza de fruta | Crema de calabaza, arroz y queso (del congelador: la del martes) · Pollo a la plancha con patata cocida | Batido casero de leche y plátano | Ensalada de pasta con huevo y atún (de la nevera: la del jueves) |
| Domingo | Huevos revueltos bien cuajados con pan integral y una pieza de fruta | Yogur natural con copos de avena y fruta troceada | Crema de lentejas (del congelador: la del lunes) · Bacalao con salsa de tomate y pan (del congelador: el del martes) | Tostada de pan integral con queso fresco | Crema de brócoli y queso (de la nevera: la del viernes) · Tortilla francesa bien cuajada |
Las tomas entre comidas ayudan a cubrir las necesidades del día. Esa guía recomienda repartir la comida en varias tomas al día [1]. Por eso el menú incluye media mañana y merienda. En ellas caben fruta, frutos secos sin sal, un yogur o un batido casero [1]. Y si cenas pronto, toma algo antes de dormir: cuantas menos horas de ayuno nocturno haya, mejor se conserva la masa muscular [1].
De postre, en la comida y en la cena: una pieza de fruta madura o un yogur natural. Lo que esté en el congelador, sácalo la noche anterior y descongélalo en la nevera, nunca a temperatura ambiente.
¿Qué cambio si tengo náuseas o el olor de la comida me echa para atrás?
Lo primero no es dietético: las náuseas de la quimioterapia se pueden tratar con medicación, y si la que te han pautado no te hace efecto, díselo a tu médico [1]. El menú lo pone más fácil así:
- Desayuna algo seco antes de levantarte del todo —tostada, galletas o picos— y deja el pan integral con aceite para más tarde [1].
- Todo templado o frío. Los gazpachos fríos suelen tolerarse mejor que la fideuá y el arroz meloso calientes: el calor es lo que suelta el olor [1].
- Hervido o microondas en lugar de plancha y horno: las gambas del lunes al vapor [1].
- Esconde la carne y el pescado en purés, que cocine otra persona y come poco volumen cada pocas horas, sin acostarte justo después [1].
Si además notas ardor, las pautas coinciden con las de la dieta para la gastritis.
¿Qué cambio si tengo llagas en la boca o la boca seca?
Se manejan al revés uno del otro, así que no mezcles las pautas: elige la de lo que tengas hoy.
Con llagas —mucositis—, retira durante unos días lo ácido, lo seco y lo muy condimentado. Deja los dos gazpachos, el bacalao con salsa de tomate del martes y la ensalada variada del viernes. Evita también lo caliente, el café, el té, el alcohol y el pan tostado [1]. En su lugar, la crema de calabaza, el puré de verduras, la crema de brócoli y la tortilla. Aguantar en la boca agua muy fría o hielo picado antes de comer calma las molestias; si beber duele, usa una pajita [1].
Con la boca seca —xerostomía— lo ácido ayuda, porque estimula la saliva [1]: los gazpachos vuelven a encajar. Prioriza lo jugoso y con salsa —cremas, sopas, pescado con salsa, arroz caldoso, quesos frescos, yogures, fruta madura— y deja fuera lo seco y lo pegajoso [1]. Bebe a pequeños tragos durante el día [1].
¿Qué cambio si no me entra nada y estoy perdiendo peso?
El error es servir más cantidad. Lo que funciona es enriquecer lo que ya hay: añade aceite de oliva virgen extra, queso rallado, huevo cocido picado, frutos secos molidos o aguacate a los platos principales. También puedes añadir tres cucharadas de leche en polvo a cada vaso de leche [1] o levadura de cerveza a las cremas. La crema de lentejas, el puré y la crema de brócoli lo admiten sin cambiar de sabor. Sirve un plato único enriquecido y bebe fuera de las comidas [1].

La guía práctica de la ESPEN calcula el gasto energético de una persona con cáncer como el de una persona sana. Como referencia, señala entre 25 y 30 kcal por kilo de peso y día. También recomienda más de 1 g de proteína por kilo y día, hasta 1,5 g si se puede [2]. Es la razón por la que en cada comida y en cada cena hay una fuente de proteína. Si estás perdiendo peso, díselo a tu médico o a tu dietista-nutricionista para que valoren cómo adaptar la alimentación [1].
¿Qué cambio si tengo diarrea o estreñimiento?
Con diarrea —tres o más deposiciones líquidas al día— bebe más de lo habitual y come cada dos o tres horas en cantidades pequeñas [1]. Se quedan el arroz, la pasta, el pan blanco, la tortilla francesa, el pescado blanco, el pollo hervido, el plátano y el yogur. Salen unos días lo más fibroso: la crema de lentejas, la quinoa, los dos gazpachos, la ensalada variada y las pipas del puré. Deja también el chocolate y el alcohol [1]. Si es abundante y dura más de un día, hace falta suero oral de farmacia y a veces un antidiarreico que pauta tu médico [1].
Con estreñimiento el camino es el inverso: integrales en lugar de refinados, legumbres tres o cuatro veces por semana y cinco raciones de fruta y verdura. Añade frutos secos o semillas de lino o chía a los yogures o las cremas. Bebe entre litro y medio y dos litros de líquido al día y sal a pasear [1]. Lo tienes desarrollado en la guía de la dieta para el estreñimiento; y si lo que notas es hinchazón, en la del vientre hinchado.
La lista de la compra de la semana
Cantidades orientativas para una persona y siete días. Casi todas las recetas son para dos raciones. Guarda la segunda ración de los cinco platos marcados en la tabla para el fin de semana. La del resto puedes tomarla al día siguiente; consérvala tapada en la nevera. Al congelador, solo cremas, legumbres y guisos. Si en casa sois dos, cocina el doble de los platos marcados.
Verdura y hortaliza
- 7 tomates maduros (1 kg, más o menos)
- 4 cebollas
- 6 zanahorias
- 6 patatas medianas
- 2 boniatos medianos
- 1 trozo de calabaza de unos 500 g (400 g ya pelada)
- 1 brócoli grande
- 2 berenjenas
- 1 calabacín pequeño
- 1 pimiento rojo y 2 verdes
- 1 pepino
- 150 g de judía verde
- 1 puerro y 1 rama de apio
- 100 g de hoja verde: lechuga, canónigos o rúcula
- 2 aguacates, comprados con días de diferencia
- Ajo, perejil fresco y unas hojas de menta o hierbabuena
Fruta
- 1 melón pequeño
- 1 bandeja de fresas
- Unas 20 piezas de fruta madura de temporada: plátanos, manzanas, peras o mandarinas
- Higos secos
Pescado y marisco
- 300 g de gambas enteras y 150 g de gambas peladas, frescas o congeladas
- 150 g de calamares en aros
- 300 g de lomos de bacalao, fresco o desalado
- 300 g de lomos de merluza sin espinas
- 250 g de rape limpio
- 300 g de lomos de salmón
- Conservas: 2 latas de atún y 1 de sardinas
Carne y huevos
- 1 pechuga de pollo grande (unos 250 g)
- 200 g de pavo en tacos
- 200 g de pollo picado
- Una docena y media de huevos
Lácteos o alternativas vegetales
- 1,5 litros de leche entera, o de bebida vegetal con al menos un 3 % de proteína (la mejor, la de soja)
- 8 yogures naturales
- 400 g de queso fresco, o de queso vegano hecho sobre todo de frutos secos o legumbres y sin grasa de coco (míralo en la etiqueta)
- Queso rallado, para enriquecer platos
Pan, cereales y legumbres
- 1 pan integral, cortado y congelado
- 1 paquete pequeño de pan blando de molde
- 250 g de arroz redondo
- 160 g de pasta corta y 160 g de fideos de fideuá
- 60 g de quinoa
- 1 paquete de copos de avena
- 1 bote pequeño de lentejas cocidas (200 g)
- 80 g de guisantes, congelados o en bote
- 1 lata pequeña de maíz dulce
Despensa
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 bote de tomate triturado natural, para la salsa casera
- 1,2 litros de caldo de pescado, casero o comprado
- Frutos secos sin sal: 40 g de almendra molida, nueces, pistachos y piñones; pipas de girasol peladas y semillas (opcionales)
- Harina de trigo y harina fina de maíz
- Aceitunas
- Sal, pimienta y especias suaves: comino, pimentón dulce, tomillo, albahaca, cúrcuma y azafrán
- Levadura de cerveza (opcional)
Caldo de verduras casero (1 litro): cuece 30 minutos en litro y medio de agua el puerro, dos zanahorias y media cebolla, y cuélalo. Sin apio, para que no añada ese alérgeno a las recetas. Congela lo que no uses, en raciones.
Qué es y qué no es este menú
Es una propuesta orientativa de siete días, no una pauta individualizada. No sustituye a una consulta de nutrición ni a lo que te haya indicado tu oncólogo: cualquier cambio importante en la alimentación durante el tratamiento se consulta con él antes.
Y tres cosas que no hace, porque no las hace ningún menú. No trata el tumor: la ESPEN dice que no se conoce ninguna dieta que cure un cáncer ni que evite que vuelva [2]. No incluye ayuno: esa misma guía recomienda expresamente no ayunar antes, durante ni después de la quimioterapia [2]. Y no lleva suplementos: la ESPEN desaconseja las dosis altas sin un déficit documentado [2], y la AECC avisa de que los de antioxidantes o extractos de hierbas pueden interferir con los tratamientos [1].
Un menú no arregla una semana de tratamiento, pero quita una decisión de encima. Si un plato no te entra, cámbialo por el de otro día de la misma columna: lo que importa es que en cada comida haya proteína y que no pases el día sin comer.
Si quieres ajustarlo a tu caso, nuestro equipo de nutrición oncológica trabaja con tus informes a la vista y en coordinación con tu equipo médico, en Barcelona y online.
Cada tumor, cada tratamiento y cada persona son distintos. El mejor menú no es el que mejor suena: es el que te entra esta semana.
Cambios que ayudan
Cuando el olor de la cocina te echa para atrás
En lugar de la plancha y el horno, cocina hervido o al microondas, que desprenden mucho menos olor, y que cocine otra persona si puede ser. El olor de lo caliente es lo que más empeora las náuseas, y la fideuá y el arroz meloso son los dos platos de la semana que más huelen.
Cuando la carne no te entra
No te fuerces a comer el pavo de la cazuela o el pollo de la berenjena: cambia la fuente de proteína por huevo, pescado blanco, tofu, seitán, soja texturizada o queso fresco. Lo que hace falta es la proteína, no ese alimento; la carne roja es la que peor huele y peor sabe cuando el gusto está alterado.
Cuando comer duele
Los gazpachos, el bacalao con salsa de tomate y la ensalada variada llevan ácidos. Puedes cambiarlos por la crema de calabaza, el puré de verduras o la crema de brócoli, templados o fríos. Con llagas en la boca, lo ácido, lo seco y lo muy caliente son exactamente lo que más molesta.
Cuando estás perdiendo peso
En lugar de servirte más cantidad, enriquece el mismo plato con aceite de oliva virgen extra, queso rallado, huevo cocido picado o frutos secos molidos. También puedes añadir levadura de cerveza o tres cucharadas de leche en polvo al vaso de leche. Cuando te llenas enseguida, aumentar el volumen del plato es lo único que no funciona.
Cuando no puedes con la cocina en toda la semana
En lugar de cocinar cada día, cocina más cantidad el día que te encuentres bien y congela por raciones: legumbres, salsas, arroz o una bandeja de verdura asada. Y ten siempre botes de legumbres cocidas, conservas de pescado, huevos duros en la nevera y pan cortado en el congelador.
Cuando te ofrecen un suplemento
En lugar del bote que recomiendan en un grupo o en una herboristería, lleva la duda a tu oncólogo y a tu dietista-nutricionista. Algunos suplementos con antioxidantes o extractos de hierbas pueden interferir con el tratamiento [1]. Consulta cualquier duda con tu oncólogo o tu dietista-nutricionista.
Te lo contamos en vídeo
¿Y el día que no tienes fuerzas para cocinar?
Tres cosas con proteína que se montan sin encender el fuego, se toman frías o a temperatura ambiente y no dejan olor a comida en casa. La primera la tienes paso a paso en la receta del sándwich de aguacate y queso fresco.
Sándwich de aguacate y queso fresco
Pan tierno, queso fresco, aguacate y tomate si la boca no te duele. Se monta en dos minutos, no hay que encender nada y lleva proteína y grasa de calidad en el mismo plato.
Batido de leche o yogur con plátano, avena y nueces
Leche, yogur o bebida de soja enriquecida, medio plátano, dos cucharadas de copos de avena y una de nueces molidas. Frío, sin olor, y lo bebes a sorbos los días en que masticar cuesta.
Bote de legumbres con conserva de pescado
Garbanzos o alubias de bote, escurridos y aclarados, con atún, sardinas o berberechos, un chorro de aceite de oliva virgen extra y tomate si te sienta bien. Un plato completo sin fuego.
Tu menú de 7 días, listo para la nevera
- Menú de 7 días con la lista de la compra
- Recetas fáciles para cocinar en casa
- Escrito por dietistas-nutricionistas
¿A qué correo te la enviamos?
PDF gratis, en tu bandeja en un momento.
Responsable: Alimmenta Tu Vida, S.L. Finalidad: enviarte la guía y, solo si marcas la segunda casilla, consejos por correo sobre el tema. Puedes retirar tu consentimiento y ejercer tus derechos en [email protected]. Base legal, destinatarios y plazos, en la política de privacidad.
Cuándo hay que ir al médico
Este menú es una propuesta orientativa para personas en tratamiento de cáncer que comen por boca. No es una pauta individualizada ni sustituye a una consulta de nutrición o al criterio de tu oncólogo. Habla con él antes de cualquier cambio importante en la dieta durante el tratamiento. Si te alimentas por sonda, tienes disfagia grave (mucha dificultad para tragar) o te han operado hace poco del aparato digestivo, este menú no es para ti: tu equipo te dará una pauta propia.
La señal más urgente es la fiebre durante la quimioterapia: las recomendaciones indican que es una urgencia médica [3]. Si la notas, ve hoy a urgencias, sin esperar y sin tomar antes paracetamol ni otro antitérmico, que puede tapar la fiebre:
- Tienes 38 °C de fiebre o más durante un tratamiento de quimioterapia
La lista completa de señales y qué hacer con cada una está en la guía de alimentación para personas con cáncer.
Con las defensas bajas, cocina seguro
- Lácteos, siempre pasteurizados, también el queso fresco.
- Lava bien todo lo que comas crudo.
- Huevos, siempre bien cuajados [1]; los platos con huevo, como mucho una hora fuera de la nevera.
- Pescado y carne picada, bien hechos por dentro.

Trae tus informes y buscamos qué te sienta mejor en esta fase
En la primera visita repasamos tu tratamiento, tus síntomas y lo que consigues comer, y sales con tus primeras recomendaciones. La pauta llega en la segunda visita. Si ya usas nuestro menú semanal en PDF, tráelo y lo adaptamos a lo que te pasa.
Cómo podemos ayudarte
Ahora, aplicado a ti
Nutricionista oncológico en Barcelona y onlineCuando el tratamiento te quita el hambre o te cambia los sabores, comer cuesta. No tienes que resolverlo a solas.
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Fuentes
- Asociación Española Contra el Cáncer (Junta Provincial de Baleares), Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de les Illes Balears, Asociación de Cocineros Afincados en las Islas Baleares. Guía nutricional para pacientes oncológicos y sus recetas. Palma: AECC; 2019. https://www.contraelcancer.es/sites/default/files/content-file/Guia-nutricional_0.pdf
- Muscaritoli M, Arends J, Bachmann P, et al. ESPEN practical guideline: Clinical Nutrition in cancer. Clin Nutr. 2021;40(5):2898-2913. doi:10.1016/j.clnu.2021.02.005
- National Institute for Health and Care Excellence. Neutropenic sepsis: prevention and management in people with cancer. NICE clinical guideline CG151. Londres: NICE; 2012 (revisión de vigencia en 2020). https://www.nice.org.uk/guidance/cg151
Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1
¿Qué opinas de Ozempic, Mounjaro y otros GLP‑1?
Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.
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