Crema de calabaza, arroz y queso
Una crema de calabaza con arroz, que la espesa, y queso fresco, que le añade proteína sin darle sabor fuerte. Queda dulce y suave, se toma a cucharadas y es de las que mejor se toleran cuando masticar cuesta o la comida no apetece.

La ficha
- Preparación10 min
- Cocción20 min
- Total30 min
- Raciones2 raciones
- DificultadFácil
Alérgenos
- Lácteos
Para quién es esta receta
Dulce, espesa y fácil de tomar sin masticar: encaja en el menú semanal para personas con cáncer cuando hay dificultad para masticar.
Ingredientes
Cantidades para 2 raciones. Marca lo que ya tengas en casa.
Paso a paso
- Pon el agua o el caldo en una olla, solo lo necesario para cubrir la verdura, y llévalo a ebullición.
- Añade la calabaza en dados y el arroz, salpimienta y baja el fuego.
- Cuece entre 18 y 20 minutos, hasta que el arroz esté muy hecho y la calabaza se deshaga.
- Retira del fuego, añade el queso fresco y tritura hasta que quede una crema lisa.
- Sírvela con el aceite de oliva por encima.
Adaptaciones
Cómo cambiarla según el día. Cada cambio mantiene el plato, no lo sustituye.
Náuseas u olores
Cuece la calabaza y el arroz en el microondas, tapados, y tritúralos después: apenas huele y puedes tomarla a temperatura ambiente.
Llagas o boca seca
Sírvela templada, nunca caliente, y prueba antes una cucharada: según cómo tengas la boca, el punto ácido del queso puede molestar. Si es así, cambia el queso fresco por leche entera o por una bebida vegetal con al menos un 3 % de proteína (mejor la de soja).
Poco apetito
Añade una cucharada de aceite al triturar y, al servir, huevo duro picado o pipas: aporta más energía sin aumentar la cantidad servida.
Qué aporta
La calabaza aporta betacarotenos y fibra; el arroz, hidratos que espesan sin añadir grasa; el queso fresco, proteína y calcio. Triturada, se toma sin ningún esfuerzo de masticación.
El consejo de la nutricionista
El arroz es lo que le da esa textura espesa que se traga sola; si la quieres más ligera, usa la mitad. Si cocinas el doble y congelas, tienes crema para otra semana.
Forma parte del menú semanal para personas con cáncer. Del mismo menú: crema de lentejas y crema de brócoli y queso.
Los límites de una receta
Esta receta encaja en una pauta; no la sustituye. No cura ninguna enfermedad y no está calculada para una persona concreta: las cantidades son orientativas y habrá que ajustarlas a tu caso.
Si tienes una patología, tomas medicación o sigues una dieta pautada, consúltalo con tu médico o con tu dietista-nutricionista antes de cambiar nada.
De dónde sale esta receta
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