Gambas a la plancha con perejil
Gambas hechas a la plancha o al vapor, con perejil picado y poco más. Es un plato rico en proteínas que se prepara en cinco minutos y que puedes servir a temperatura ambiente, sin salsas ni especias fuertes, los días en que los olores y los sabores intensos no te sientan bien.

La ficha
- Preparación5 min
- Cocción5 min
- Total10 min
- Raciones2 raciones
- DificultadFácil
Alérgenos
- Marisco
Para quién es esta receta
Proteína rápida y de sabor suave: encaja en el menú semanal para personas con cáncer como segundo plato de la comida.
Ingredientes
Cantidades para 2 raciones. Marca lo que ya tengas en casa.
Paso a paso
- Seca las gambas con papel de cocina para que se doren y no se cuezan.
- Calienta una plancha o una sartén con unas gotas de aceite a fuego fuerte.
- Pon las gambas en una sola capa, 2 minutos por cada lado, hasta que cambien de color.
- Sálalas al final, ya fuera del fuego, y espolvorea el perejil picado.
- Si prefieres el vapor, cuécelas 4 minutos en la vaporera y alíñalas igual.
Adaptaciones
Cómo cambiarla según el día. Cada cambio mantiene el plato, no lo sustituye.
Náuseas u olores
Hazlas al vapor en lugar de a la plancha y cómelas templadas o frías: el olor que desprenden al hacerlas a la plancha es de lo que más molesta.
Llagas o boca seca
Sírvelas sin sal gruesa ni limón, cortadas en trozos pequeños, y acompáñalas de un puré o una crema para tragarlas mejor.
Sabor alterado
Si te saben a metal, come con cubiertos de plástico o de madera. Si el marisco te repite, cambia las gambas por la misma cantidad de pollo o pavo a la plancha.
Qué aporta
Las gambas aportan proteínas de buena calidad, tienen muy poca grasa y aportan yodo y zinc. El aceite de oliva virgen extra al final sube el aporte calórico sin cambiar el sabor.
El consejo de la nutricionista
Si quieres servirlas con una salsa ligera, prepárala con caldo, una cucharadita de harina y eneldo, y añádela al final: entonces la receta lleva gluten. Con gambas congeladas sale igual de bien, y así siempre las tienes a mano.
Forma parte del menú semanal para personas con cáncer. Del mismo menú: crema de lentejas y merluza rebozada al horno.
Los límites de una receta
Esta receta encaja en una pauta; no la sustituye. No cura ninguna enfermedad y no está calculada para una persona concreta: las cantidades son orientativas y habrá que ajustarlas a tu caso.
Si tienes una patología, tomas medicación o sigues una dieta pautada, consúltalo con tu médico o con tu dietista-nutricionista antes de cambiar nada.
De dónde sale esta receta
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