Puedes comer
- Verdura y hortalizas de todos los colores en comida y cena, como zanahoria, pimiento rojo, espinacas, brócoli, tomate o calabaza.
- Fruta entera, con cítricos, kiwi, fresas o frutos rojos entre las de la semana.
- Lentejas, garbanzos y alubias, también de bote y enjuagadas.
- Pescado: al menos tres raciones por semana, priorizando el azul, como sardina, caballa, boquerón, salmón o atún.
- Aceite de oliva virgen extra, para cocinar y en crudo.
- Arroz, pasta y pan integrales, avena, patata y boniato.
- Un puñado de frutos secos o semillas al día, crudos o tostados.
- Huevos cocidos, en tortilla o en revuelto.
- Leche, yogur natural y queso, mejor no enteros si te sobra peso.
Qué evitar
- Embutidos, carnes rojas, mantequilla y lácteos enteros a diario.
- Bollería, fritos industriales y margarinas, por sus grasas trans.
- Azúcar de mesa, refrescos, galletas, golosinas, pan y arroz blancos.
- Ultraprocesados con aceite de girasol, maíz o soja, que desequilibran el omega 6 frente al omega 3.
- Alcohol, cuanto menos mejor.
- Quitar el gluten por tu cuenta, sin una analítica que lo indique.
- Retirar lácteos, tomate o solanáceas «a ver qué pasa», sin diagnóstico detrás.
- Suplementos comprados para la psoriasis, sin una carencia detectada en una analítica.
Cambios que ayudan
Grasa para cocinar
En lugar de mantequilla o margarina, usa aceite de oliva virgen extra para cocinar o aliñar, porque encaja con el patrón de alimentación estudiado .
Desayuno
En lugar de galletas o bollería, toma pan integral con tomate y aceite o yogur natural con fruta y frutos secos, porque añades fibra y proteína.
Retiradas
En lugar de quitar gluten, lácteos o tomate por tu cuenta, anota dos semanas qué comes y cómo tienes la piel, porque podrás llevar esa información a consulta.
Suplementos
En lugar de comprar un suplemento recomendado en un grupo de psoriasis, consulta con tu médico y valora una analítica, porque conviene comprobar si hay algo bajo antes de corregirlo.
Hábitos que ayudan
- Si fumas, pide ayuda en tu centro de salud para dejarlo; es de los desencadenantes que están en tu mano.
- Muévete a menudo: andar, nadar, bicicleta o trabajo de fuerza. El ejercicio ayuda más que el reposo.
- Cuida el sueño y busca un rato al día para bajar el estrés, que suele preceder a los brotes.
- No faltes a las revisiones de dermatología ni a las analíticas de tu médico de cabecera.
Es frecuente llegar a consulta tras meses sin gluten, sin lácteos o sin tomate, y con la piel igual que al principio. La frustración es comprensible, y tiene explicación.
Hay menos medidas con eficacia demostrada de las que se prometen, aunque más de las que parece. La psoriasis se trata en dermatología. Lo que comes acompaña a ese tratamiento y, en cosas concretas, lo ayuda.
¿Qué es la psoriasis y qué puede hacer la alimentación?
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel en la que interviene el sistema inmunitario. Se manifiesta con placas rojas con escamas en codos, rodillas, manos, pies, cuero cabelludo y tronco, y suele picar o doler.
Se hereda una predisposición a tenerla. Sobre ella actúan factores que la desencadenan o la empeoran, como el tabaco, el alcohol, el estrés emocional, las infecciones, algunos fármacos, el frío seco y el exceso de peso. En 2022 la tenía alrededor del 1,9 % de la población española, según los registros de atención primaria [3].
Va por brotes, con temporadas mejores y peores, y hoy ningún tratamiento ni ninguna dieta la hace desaparecer del todo. La trata el equipo de dermatología, con cremas, fototerapia y fármacos sistémicos o biológicos. La alimentación puede ayudar en dos aspectos concretos: el peso cuando sobra y el corazón.
Entre las personas con psoriasis hay más obesidad, hipertensión, diabetes y colesterol alto que en la población general. Por eso se recomienda evaluar el riesgo cardiovascular desde el diagnóstico y trabajar los hábitos [4].
Una parte de las personas con psoriasis desarrolla además artritis psoriásica, que inflama las articulaciones y requiere atención en reumatología. Se confunde a menudo con la artritis reumatoide, que tiene su propia guía de dieta para la artritis reumatoide.
¿Hay una dieta para la psoriasis?
No hay una dieta específica, y conviene decirlo pronto porque circulan muchas. La junta médica de la National Psoriasis Foundation revisó 55 estudios y concluyó que la evidencia sobre alimentos y nutrientes concretos es de baja calidad [1]. Según esa revisión, los cambios en la dieta sirven para complementar el tratamiento médico habitual [1].
Sí hay un patrón con más respaldo que el resto, la alimentación mediterránea, la misma de la guía de alimentación antiinflamatoria. Es verdura, fruta, legumbre, pescado, frutos secos, cereales integrales y aceite de oliva virgen extra.
En un ensayo hecho en Madrid, con psoriasis leve o moderada tratada con cremas, dieciséis semanas de dieta mediterránea guiada por una dietista-nutricionista redujeron la gravedad frente al consejo dietético habitual [2]. Es un ensayo pequeño y de un solo hospital. Aun así, apunta en la misma dirección que todo lo demás.
¿Adelgazar mejora la psoriasis?
Sí, si te sobra peso. Es lo que más respaldo tiene de todo lo que la alimentación puede hacer aquí. La revisión de la National Psoriasis Foundation recomienda con fuerza perder peso con una dieta hipocalórica cuando hay sobrepeso u obesidad [1].
Un análisis posterior de trece ensayos encontró que las intervenciones para adelgazar reducen la gravedad de las placas y mejoran la calidad de vida [5]. La pérdida media fue de 6,7 kilos más que en el grupo de comparación [5].
Se hace como siempre, con déficit moderado, proteína repartida, trabajo de fuerza dos o más días por semana y cambios que puedas mantener. Nada de dietas de choque. En Alimmenta no recomendamos dietas de menos de 1.200 kcal al día. Bajar de esa cantidad exige supervisión médica y puede causar carencias de nutrientes. El ritmo razonable es de medio kilo de grasa por semana. El método entero está en la guía para perder grasa sin recuperarla.
Y un matiz que importa. En el ensayo mediterráneo de Madrid la mejoría llegó sin pérdida de peso [2]. Si no te sobra peso, cambiar el patrón sigue teniendo sentido.
Ejemplo de menú de un día para personas con psoriasis
No hace falta un menú especial. Basta una forma de repartir el día que cumpla lo de arriba sin complicarse. Por ejemplo:
- Desayuno: pan integral con tomate y aceite de oliva virgen extra, y un huevo o un yogur natural con fruta. Café o infusión.
- Media mañana: una fruta y un puñado de frutos secos.
- Comida: ensalada o verdura de entrada, lentejas con verdura, y fruta.
- Merienda: yogur natural, o una tostada con queso.
- Cena: crema de calabaza, y caballa o sardinas con patata.
Lo que decide el resultado es que se sostenga. Planifica la semana, haz la compra con lista y ten resueltas dos o tres cenas de diez minutos, porque en la cena suele costar más mantener la pauta. Las nueve ideas de cena rápida sirven igual aquí.
¿Hay que quitar el gluten? ¿Y los lácteos o el tomate?
Es lo que más nos preguntan en consulta. La National Psoriasis Foundation solo recomienda la dieta sin gluten a quien da positivo en los análisis de sensibilidad al gluten, y con una recomendación débil [1].

Fuera de ese caso, quitarlo no está indicado. Si sospechas celiaquía, pide la analítica a tu médico sin dejar el gluten antes, porque retirarlo falsea el resultado.
Con los lácteos, el tomate y las demás solanáceas no hay ni eso, porque faltan pruebas para retirarlos en psoriasis. Con el huevo pasa lo mismo. La AESAN recomienda hasta cuatro huevos a la semana para la población general. Hasta uno al día también puede encajar en un patrón saludable. Si tienes colesterol alto, en Alimmenta recomendamos dos o tres a la semana. El coste de retirar, en cambio, sí se conoce. Cada grupo de alimentos que se elimina deja la dieta más pobre, más cara y más difícil de mantener.
Hay quien acaba con una lista de alimentos retirados que no para de crecer, y con las comidas en compañía convertidas en un problema. Si te ves ahí, o comer se ha vuelto una fuente de ansiedad, cuéntalo. Es algo que se trabaja en psiconutrición.
¿Sirven el omega 3, la vitamina D o los antioxidantes?
En suplemento, la evidencia es de baja calidad, como la del resto de nutrientes concretos [1]. Lo único que esa revisión recomienda, y de forma débil, es la vitamina D en la artritis psoriásica [1].
Un suplemento es una ayuda puntual, nunca el pilar, y lo pauta tu médico o tu dietista-nutricionista tras revisar los resultados de una analítica. El omega 3 tiene más sentido como pescado al menos tres veces por semana, priorizando el azul, que como cápsula. La verdura y la fruta de colores aportan antioxidantes y salen más baratas. Si tienes la vitamina D baja, se corrige porque está baja.
¿El alcohol y el tabaco empeoran la psoriasis?
Sí, los dos se asocian a un peor curso de la enfermedad, y son de los pocos factores sobre los que puedes actuar directamente. Con el alcohol vemos además en consulta un efecto de arrastre. Quien bebe a menudo suele comer peor, con más grasa saturada y menos verdura y fruta.
Como el riesgo cardiovascular ya es más alto con psoriasis, las recomendaciones para dermatólogos, reumatólogos y médicos de familia piden aconsejar sobre dieta, ejercicio y tabaco a todas las personas con la enfermedad [4].
Si además tienes EPOC, una enfermedad muy ligada al tabaco, en la guía de dieta para la EPOC explicamos cómo comer.
¿Qué errores vemos más en consulta?
Empezar por la lista de lo que se quita. Es un enfoque que muchas personas acaban abandonando. Primero se añade verdura, legumbre, pescado azul, fruta y aceite de oliva virgen extra. Cuando eso está en pie, se mira qué sobra, si sobra algo.
Esperar que la comida haga lo que hace el tratamiento. Ninguna pauta sustituye a lo que te haya pautado dermatología. Dejar el tratamiento porque «ahora comes bien» es el error más caro de todos.
Medir el resultado en días. Los estudios que encuentran mejoría duran meses: dieciséis semanas en el ensayo de Madrid [2] y varios meses en las intervenciones para adelgazar [5]. Si cambias de plan cada quince días, no vas a ver nada. Como criterio de la casa, prueba los cambios en la alimentación durante tres meses antes de valorar si te ayudan.
Con la psoriasis no hay un alimento que la apague. Hay un patrón con respaldo y un peso que conviene cuidar si sobra. El ejercicio, dejar el tabaco y reducir el alcohol pesan más que eliminar alimentos sin motivo.
Si quieres organizar tu alimentación con ayuda profesional, adaptada a tus horarios y a tu tratamiento, nuestro equipo de nutrición antiinflamatoria trabaja en coordinación con tu dermatólogo, en Barcelona y online. Si lo que más te preocupa es el peso, la tensión o el colesterol, lo vemos desde salud metabólica.
Para información y apoyo entre personas que conviven con la enfermedad, la asociación de pacientes Acción Psoriasis tiene recursos útiles. La psoriasis evoluciona de forma diferente en cada persona, y la pauta que sirve es la que encaja en tu semana y en tu tratamiento.
Tu primer paso esta semana
Ensalada de garbanzos con caballa y pimiento rojo
Un bote de garbanzos enjuagado, una lata de caballa escurrida, pimiento rojo y tomate en dados y aceite de oliva virgen extra. Una forma rápida de incluir pescado azul, sin cocinar.
Cuándo hay que ir al médico
Con la alimentación podemos ayudarte a perder peso si te sobra, a bajar el riesgo cardiovascular y a que comer deje de ser una batalla. Lo que no podemos es tratar la psoriasis ni sustituir lo que te haya pautado dermatología. «Antiinflamatorio» describe un patrón de alimentación, no un tratamiento.
Parte de las personas con psoriasis desarrolla artritis psoriásica, y eso conviene vigilarlo aparte. Pide cita médica sin esperar a cambiar la dieta si notas alguna de estas señales:
- Tienes una articulación caliente, roja e hinchada, con fiebre [6]
- Se te hinchan una o más articulaciones y no baja en seis semanas [6]
- Te levantas con las manos o los pies rígidos más de media hora [6]
- Pierdes peso sin buscarlo, tienes fiebre que no se va o sudores por la noche [7]
Articulación caliente y roja con fiebre: urgencias hoy, hay que descartar una infección en la articulación. Hinchazón que dura más de seis semanas: médico de cabecera esta semana, para derivación a reumatología dentro de las seis semanas siguientes; en artritis, empezar pronto cambia el pronóstico.
La alimentación puede ayudarte a estar mejor, y lo hace mejor cuando acompaña al tratamiento y no en su lugar.

Cada caso es distinto
Con una pauta general se llega hasta aquí. Lo siguiente es mirar tu caso, y eso se hace en consulta.
Cómo podemos ayudarte
Ahora, aplicado a ti
Patologías y endocrinologíaDietas adaptadas a tu enfermedad, en coordinación con tu médico
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Recetas para este objetivo
Fuentes
- Ford AR, Siegel M, Bagel J, et al. Dietary Recommendations for Adults With Psoriasis or Psoriatic Arthritis From the Medical Board of the National Psoriasis Foundation: A Systematic Review. JAMA Dermatol. 2018;154(8):934-950. doi:10.1001/jamadermatol.2018.1412
- Perez-Bootello J, Berna-Rico E, Abbad-Jaime de Aragón C, et al. Mediterranean Diet and Patients With Psoriasis: The MEDIPSO Randomized Clinical Trial. JAMA Dermatol. 2025;161(12):1215-1223. doi:10.1001/jamadermatol.2025.3410
- Cayuela L, Pereyra-Rodríguez JJ, Hernández-Rodríguez JC, et al. Increasing prevalence of psoriasis in Spain: a population-based study (2018-2022). Med Clin (Barc). 2025;164(3):117-122. doi:10.1016/j.medcli.2024.08.019
- Sheth S, Inestroza K, Merola JF, et al. Practical Recommendations on Cardiovascular Risk Evaluation in Patients With Psoriasis and Psoriatic Arthritis for Dermatologists, Rheumatologists, and Primary Care Physicians. J Psoriasis Psoriatic Arthritis. 2025;10(4):124-130. doi:10.1177/24755303251337020
- Morrow S, Hawkins P, Griffiths CEM, et al. Impact of weight-loss interventions on psoriasis severity: a systematic review and meta-analysis. J Eur Acad Dermatol Venereol. 2026;40(6):980-993. doi:10.1111/jdv.70247
- Combe B, Landewé R, Daien CI, et al. 2016 update of the EULAR recommendations for the management of early arthritis. Ann Rheum Dis. 2017;76(6):948-959. doi:10.1136/annrheumdis-2016-210602
- National Institute for Health and Care Excellence. Suspected cancer: recognition and referral. NICE guideline NG12. Londres: NICE; 2015 (actualizada en 2026).
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