Puedes comer
- Proteína en todas las comidas: huevo, pollo, pavo, pescado, queso, yogur, legumbre o tofu, aunque sea poca.
- Platos enriquecidos: aceite en el puré, queso rallado en la sopa, leche en polvo en la crema.
- Lácteos enteros si has perdido peso: leche, yogur natural, queso fresco o curado.
- Cereales y tubérculos en cada comida: pan, arroz, pasta, patata, boniato y avena.
- Verdura y hortalizas, mejor cocinadas y en raciones pequeñas: cremas, pisto, verdura salteada.
- Fruta: entera, en compota o asada si masticar te cansa.
- Legumbres bien cocidas, pasadas por el pasapurés o sin piel si te hinchan: crema de lentejas, hummus.
- Pescado azul un par de veces por semana: sardina, caballa, boquerón o salmón.
- Frutos secos y semillas molidos sobre el yogur o la crema: mucha energía en poco sitio.
Qué evitar
- Saltarte comidas o quedarte solo con un caldo; en la EPOC es lo que más pesa.
- Platos muy voluminosos de una sentada: el estómago lleno empuja el diafragma y deja sin aire.
- Cenar justo antes de acostarte, sobre todo si tienes reflujo [1].
- Bebidas con gas y lo que notes que te hincha, si la distensión te corta la respiración.
- Alimentos muy secos o difíciles de masticar si te falta el aire al comer: pan tostado, carne fibrosa.
- Beber mucho líquido durante la comida: llena y deja menos sitio a lo que alimenta.
- Alcohol: quita apetito, aporta energía sin nutrientes y se lleva mal con la medicación.
- Suplementos para los pulmones comprados por tu cuenta, sin una carencia demostrada en analítica.
Cambios que ayudan
Desayuno
En lugar de un café con dos galletas, toma café con leche entera, pan con aceite y queso, y fruta, porque así añades alimentos al desayuno.
Cuando cansa masticar
En lugar de saltarte el plato cuando cansa masticar, prepáralo en crema o puré con huevo, pollo desmenuzado o queso, porque cambias la textura sin quitar esos alimentos.
La bebida
En lugar de beber durante la comida, bebe entre horas, porque el líquido puede llenarte cuando tienes poco apetito.
Los suplementos
En lugar de tomar un suplemento recomendado para los pulmones, pide una analítica y habla con tu médico, porque así podrás saber si hay algo que corregir.
Hábitos que ayudan
- Si fumas, pide ayuda en tu centro de salud para dejarlo; con apoyo y medicación se consigue más a menudo [1].
- Pregunta por la rehabilitación respiratoria y muévete cada día lo que puedas.
- Pésate una vez al mes, con la misma báscula y a la misma hora, para detectar si pierdes peso sin querer. Lleva el dato a tus revisiones [1].
- Descansa antes de comer, come sentado y sin prisa, y usa el oxígeno en la mesa si lo tienes pautado.
- No faltes a tus revisiones de neumología ni a las vacunas.
«¿Qué tengo que quitar?» es la pregunta que más nos llega a consulta sobre la EPOC. Casi nadie pregunta cuánto come cuando comer le cansa, y es lo que más cambia las cosas.
La EPOC la trata tu neumólogo. Una alimentación suficiente te ayuda a mantener la fuerza durante ese tratamiento.
¿Por qué la alimentación importa tanto en la EPOC?
Porque se juntan dos cosas. Respirar con la vía aérea obstruida gasta más energía, y eso aumenta lo que necesitas comer cada día [1]. A la vez, comer cuesta más. Falta el aire al masticar, el estómago lleno aprieta el diafragma y el apetito baja.
De ese desajuste sale una pérdida de peso y, sobre todo, de músculo. Y aquí el músculo importa mucho, porque es el que mueve la respiración.

No le pasa a una minoría. La desnutrición aparece en el 30-60 % de las personas ingresadas por EPOC [1]. Hasta la mitad de las personas con EPOC pesan menos del 90 % de su peso ideal [1]. Un índice de masa corporal bajo, y sobre todo poca masa libre de grasa, se asocia a peor evolución [1].
Las sociedades españolas de neumología y de endocrinología y nutrición publicaron en 2026 un consenso dedicado solo a esto [2]. Concluyen que la desnutrición y la pérdida de músculo son frecuentes en la EPOC y se diagnostican poco [2]. Si nadie te ha pesado ni te ha preguntado por el apetito, pídelo tú.
¿Hay alimentos que haya que quitar si tengo EPOC?
No hay una lista. No existe ningún alimento que haya que retirar por tener EPOC. Lo que sí hay son cuatro situaciones que vigilar, y ninguna se arregla quitando comida.
- Las comidas copiosas. Un estómago muy lleno empuja el diafragma y deja sin aire al terminar. Se arregla repartiendo.
- Las cenas tardías. El reflujo se asocia a más agudizaciones, y evitar cenar justo antes de acostarse es una de las medidas que se aconsejan [1]. La guía de alimentación para el reflujo lo cuenta con detalle.
- Lo que te hincha. La distensión abdominal se nota mucho más cuando respirar ya cuesta. Ahí ayuda la guía del vientre hinchado.
- El estreñimiento. Hacer fuerza en el baño cansa mucho con EPOC. Se previene con fibra, líquido y movimiento, como explica la guía para el estreñimiento.
Retirar grupos de alimentos, en cambio, sale caro. Cada grupo que eliminas deja la dieta con menos energía y menos proteína.
¿Qué comer si has perdido peso o te falta el apetito?
El objetivo es que quepa más en menos volumen. Haz cinco o seis tomas al día en vez de tres, con proteína en todas. Y enriquece los platos que ya comes antes que añadir platos nuevos.
Da resultado. Un análisis de 31 ensayos en personas con EPOC encontró que comer más energía y proteína mejora el peso, la masa magra y la fuerza de la mano [3]. Sirvieron tanto los batidos nutricionales como enriquecer la comida. Los propios autores avisan de que la calidad de la evidencia es baja o muy baja [3].
Funciona mejor si te mueves. La sociedad europea de neumología concluye que la intervención nutricional es probablemente eficaz en personas desnutridas, y más aún junto a un programa de ejercicio [4]. Comer más sin moverse tiende a añadir grasa. Comer más y trabajar la fuerza ayuda a ganar músculo, como explica la guía de alimentación para la longevidad.
¿Cuánta proteína hace falta al día?
La cantidad de proteína depende de tu situación. Una guía de consenso da una orientación para personas ingresadas con riesgo de desnutrición.
La guía europea de nutrición clínica para personas ingresadas con varias enfermedades y riesgo de desnutrición fija 1,2-1,5 g por kilo y día [5]. Esa guía se hizo para personas hospitalizadas, así que tómala como orientación.
Si tienes una enfermedad renal, la cifra cambia. La misma guía baja el objetivo a 0,8 g por kilo si el filtrado glomerular, la medida de cómo filtra el riñón, está por debajo de 30 sin diálisis [5].
Como ejemplo de ese rango, para una persona de 65 kilos serían unos 80-100 gramos al día. Puedes alcanzar esa cantidad repartiendo la proteína a lo largo del día: un yogur o un huevo en el desayuno, queso o jamón a media mañana, y proteína en la comida y en la cena.
Si lo que te sobra es peso
También pasa, y la pauta cambia. El informe internacional GOLD describe una relación compleja entre el peso y la EPOC [1]. El riesgo de morir sube en los dos extremos, por debajo de un índice de masa corporal de 21 y por encima de 30 [1]. Por eso plantea mantenerse entre 21 y 30, con ejercicio regular, buena alimentación y el peso medido en cada visita [1].

Si te sobra peso, perderlo ayuda al ahogo, al corazón y a la apnea del sueño. Pero se pierde conservando músculo y sin dietas de choque. En Alimmenta no recomendamos dietas de menos de 1.200 kcal al día. Bajar de esa cifra exige supervisión médica y puede causar carencias de nutrientes. El ritmo razonable es de medio kilo de grasa por semana. Con EPOC, además, esto no se hace por tu cuenta.
¿Sirven la vitamina D y otros suplementos?
De los tres, solo la vitamina D tiene algo concreto detrás. En un análisis de ensayos, suplementarla redujo las agudizaciones moderadas y graves solo en quienes partían de niveles muy bajos, por debajo de 25 nmol/l [1]. Por eso se aconseja comprobar si hay déficit, sobre todo si tienes agudizaciones frecuentes [1]. Eso se comprueba con una analítica. Si necesitas ese suplemento, lo pauta tu médico o tu dietista-nutricionista.
El pescado azul, la verdura y la fruta de varios colores forman parte de una alimentación variada. No tomes suplementos por tu cuenta: si hacen falta, los pauta tu médico o tu dietista-nutricionista.
Los batidos hiperproteicos de farmacia son otra cosa. En desnutrición sí tienen sitio, y forman parte de lo que midió el análisis de 31 ensayos [3]. Tu médico o tu dietista-nutricionista pauta estos batidos.
¿Hay que comer menos hidratos porque producen más CO2?
Es la recomendación más repetida sobre la EPOC, y la que peor ha envejecido. La idea de partida es real: al usar los hidratos como energía se genera algo más de dióxido de carbono que al usar la grasa. De ahí se pasó a llenar el plato con menos hidratos y más grasa.
El informe internacional GOLD no fija ningún reparto de macronutrientes, ni habla de restringir los hidratos de carbono [1]. Lo que molesta, llegar ahogado al final de la comida, se resuelve con menos cantidad más veces. Por eso mantenemos los hidratos en cada comida y cuidamos el reparto en cinco o seis tomas.
Los tres errores que más vemos en consulta
Adelgazar y darlo por normal. Con EPOC, perder peso y músculo sin buscarlo cuenta para el pronóstico. Además puede avisar de otra enfermedad, así que siempre hay que estudiarlo [1].
Comer poco los días malos y no recuperarlo después. Una agudización quita el apetito durante días, y lo perdido esa semana no vuelve solo. Al salir de ella toca comer más y con más proteína.
Dejar la comida para el final de la lista. Entre inhaladores, oxígeno y revisiones, comer parece lo menos urgente. Pesa más de lo que parece, sobre todo junto al ejercicio [4]. El patrón de fondo está en la guía de alimentación antiinflamatoria.
Ningún alimento frena la EPOC. Comer bien sí te ayuda a llegar con más fuerza a cada revisión y a la rehabilitación.
Si has adelgazado sin querer, si comer te cansa o si no sabes cuánta proteína tomas, lo trabajamos contigo en nuestra consulta de nutrición antiinflamatoria. Lo hacemos en coordinación con tu neumólogo, en Barcelona y online. Si lo que necesitas es recuperar peso, mira también nuestro servicio de nutricionista para ganar peso.
Cada EPOC y cada persona son distintas. La pauta que sirve es la que cabe en tu día y en tu respiración.
Te lo contamos en vídeo
Tu primer paso esta semana
Macarrones con tomate, queso rallado y huevo picado
Pasta con tomate, queso rallado por encima y un huevo duro picado. Se come sentado y sin prisa.
Cuándo hay que ir al médico
Con la alimentación podemos ayudarte a no perder peso ni músculo, a comer sin quedarte sin aire y a llegar con más fuerza a la rehabilitación respiratoria. Lo que no podemos es tratar la EPOC ni sustituir nada de lo que te haya pautado neumología. «Antiinflamatorio» describe un patrón de alimentación, no un tratamiento.
Pide cita médica sin esperar a cambiar la dieta si notas alguna de estas señales:
- Te falta el aire estando en reposo, tienes los labios o las uñas azulados, o estás confuso o muy somnoliento [1]
- Llevas dos días o más con más ahogo, más tos, o el esputo ha cambiado de color o cantidad [1]
- Se te hinchan los tobillos y es nuevo [1]
- Pierdes peso y masa muscular sin buscarlo [1]
La primera es 112 o urgencias, ahora. Una agudización de dos días: contacta con tu neumólogo o tu médico de cabecera hoy o mañana; en EPOC, esperar cuesta caro. La pérdida de peso y músculo se trabaja con nutrición, y es parte del tratamiento, no un extra.
En EPOC, comer suficiente es tan importante como el inhalador. Estas señales avisan de cuándo hay que ir más rápido.

Cada caso es distinto
Con una pauta general se llega hasta aquí. Lo siguiente es mirar tu caso, y eso se hace en consulta.
Cómo podemos ayudarte
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Patologías y endocrinologíaDietas adaptadas a tu enfermedad, en coordinación con tu médico
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Fuentes
- Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease. Global Strategy for the Diagnosis, Management, and Prevention of Chronic Obstructive Pulmonary Disease: 2026 Report. GOLD; 2025. https://goldcopd.org/2026-gold-report-and-pocket-guide/
- de Miguel-Díez J, Suárez-Llanos JP, Figueira-Gonçalves JM, et al. SEPAR and SEEN Consensus Document on Nutritional Assessment and Management in Patients with COPD. Arch Bronconeumol. 2026;62(5):325-338. doi:10.1016/j.arbres.2025.08.009
- Bernardes S, Eckert IDC, Burgel CF, et al. Increased energy and/or protein intake improves anthropometry and muscle strength in chronic obstructive pulmonary disease patients: a systematic review with meta-analysis on randomised controlled clinical trials. Br J Nutr. 2023;129(8):1332-1349. doi:10.1017/S0007114522000976
- Schols AM, Ferreira IM, Franssen FM, et al. Nutritional assessment and therapy in COPD: a European Respiratory Society statement. Eur Respir J. 2014;44(6):1504-1520. doi:10.1183/09031936.00070914
- Wunderle C, Gomes F, Schuetz P, et al. ESPEN guideline on nutritional support for polymorbid medical inpatients. Clin Nutr. 2023;42(9):1545-1568. doi:10.1016/j.clnu.2023.06.023
Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1
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Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.
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