Puedes comer
- Hojas y hortalizas crudas: lechuga, canónigos, rúcula, espinacas, tomate, pimiento, zanahoria, pepino, cebolla o remolacha; cuanta más variedad, mejor.
- Verdura cocida o asada fría: judías verdes, calabaza, espárragos, calabacín o berenjena, para no depender solo de la hoja.
- Legumbres cocidas: lentejas, garbanzos o alubias de bote bien enjuagadas; hacen de proteína y de hidrato a la vez.
- Pescado y marisco: atún o caballa en conserva al natural, bacalao desalado, salmón, pulpo o gambas cocidas.
- Huevo cocido, pollo o pavo a la plancha y queso fresco: proteína sencilla que aguanta bien en la nevera.
- Hidratos integrales o tubérculos: patata o boniato cocidos, arroz integral, quinoa, cuscús integral, pasta integral o pan integral.
- Fruta entera troceada: naranja, fresas, manzana, melocotón o uva, para dar dulzor sin azúcar añadido.
- Grasas de calidad: aceite de oliva virgen extra, aguacate, aceitunas, frutos secos al natural o tostados sin sal y semillas.
Qué evitar
- Salsas de bote tipo césar, rosa o yogur comercial: suelen llevar mucha sal y azúcar; mejor un aliño casero.
- Ensaladas preparadas de supermercado a diario: raciones pequeñas, poca variedad de verdura y salsa aparte.
- Picatostes fritos, beicon crujiente y cebolla frita: si quieres textura, usa frutos secos o semillas tostadas.
- Fruta en almíbar, frutos secos fritos o con sal y fruta desecada con azúcar añadido.
- Embutidos en tiras como proteína habitual: resérvalos para ocasiones y usa legumbre, huevo o pescado.
- Ensaladas «de hoja sola» como comida principal: sin proteína ni hidrato, a media tarde vuelve el hambre.
Hábitos que ayudan
- Lava y seca las hojas en cuanto llegues de la compra y guárdalas en un táper con papel de cocina: aguantan varios días listas.
- Cuece una tanda de patatas, arroz o quinoa el domingo y guárdala en la nevera para montar ensaladas en cinco minutos.
- Lleva el aliño aparte en un bote pequeño si la ensalada es para el trabajo: así la hoja no se ablanda.
- Siéntate a comerla con calma, aunque sea de táper; masticar despacio ayuda a notar la saciedad.
Encuesta anónima · 2-3 minutos
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Con el calor apetece comer ligero y fresco, y la ensalada es la primera idea. El problema llega a las cinco de la tarde: cuatro hojas de lechuga, un poco de maíz y una salsa de bote no aguantan hasta la cena. Así, la ensalada acaba con fama de comida de dieta que deja con hambre.
No tiene por qué ser así. Una ensalada bien montada es un plato único tan completo como un guiso: lleva verdura, proteína, hidrato y grasa de calidad, y sacia. El equipo de dietistas-nutricionistas de Alimmenta te explica la fórmula que usamos en consulta, cómo hacer aliños sin salsas de bote y seis recetas con las cantidades por ración.
¿Para quién son estas ensaladas y para quién no?
Para quién sí: para personas adultas sanas que quieren comer más verdura, resolver comidas y cenas de verano sin cocinar mucho o que buscan perder peso de forma progresiva sin quedarse con hambre.
Para quién no: estas cantidades no están calculadas para el embarazo o la lactancia, ni para menores de 18 años. Tampoco para personas con diabetes tratada con insulina o con fármacos que pueden bajar demasiado el azúcar, con enfermedad renal crónica o con antecedentes de un trastorno de la conducta alimentaria. Si tienes una enfermedad con pauta propia, como celiaquía, una alergia diagnosticada o insuficiencia cardiaca o hepática, tu pauta manda. Si la verdura cruda o las legumbres te sientan mal, empieza por verdura cocida y raciones pequeñas.
Estas ensaladas no llevan un cómputo cerrado de calorías: las raciones son orientativas y se ajustan a tu hambre, a tu actividad y a tu objetivo.
¿Qué lleva una ensalada completa? La fórmula del plato único
Es el mismo reparto del método del plato que usamos en consulta, aplicado a un bol. Monta la ensalada en este orden:
- La mitad, verdura variada: dos o tres puñados de hojas y hortalizas, unos 150 a 250 g . Mezcla al menos tres colores y combina crudo con algo cocido o asado frío.
- Un cuarto, proteína: unos 100 a 150 g de pescado, pollo o pulpo; dos huevos; 150 g de legumbre cocida; o 100 g de queso fresco .
- Un cuarto, hidrato: unos 150 g de patata o boniato cocidos, 50 a 70 g en crudo de arroz integral, quinoa, cuscús o pasta integral, o una rebanada de pan integral .
- La grasa y el aliño: una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra, más si quieres un puñadito de frutos secos o semillas, o unas láminas de aguacate .
La legumbre juega a dos bandas: aporta proteína e hidrato a la vez, así que una ensalada de garbanzos o lentejas ya está casi completa con la verdura y el aliño. Por eso encaja tan bien la ensalada de cuscús y garbanzos. A la ensalada de estilo griego, que ya tiene queso feta y aceitunas, solo le falta un hidrato para funcionar como plato único. Puede ser una rebanada de pan integral o unos garbanzos.
¿Por qué funciona una ensalada como plato único?
Porque suma volumen, fibra y agua con la proteína y el hidrato que ayudan a mantener la saciedad durante más tiempo. La Organización Mundial de la Salud recomienda tomar al menos 400 g de fruta y verdura al día [1], y una ensalada generosa cubre de una vez buena parte de esa cantidad. El informe de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) de 2022 pide al menos cuatro raciones semanales de legumbres y tres de frutos secos [2]. Una ensalada de lentejas con nueces suma una ración de cada uno sin esfuerzo.
La verdura cruda conserva mejor la vitamina C, que se pierde en parte con el calor. Pero la cocida no es peor: aporta otros compuestos que se aprovechan mejor tras la cocción. Lo que funciona es combinar las dos formas a lo largo de la semana, sin renunciar a las cremas y los guisos de verdura cuando apetecen. Y como la verdura cruda es sobre todo agua, la ensalada ayuda a hidratarte en los días de calor.
Si tu objetivo es perder peso, la ensalada completa es una buena aliada porque llena el plato con alimentos poco densos en energía sin dejarte a medias. Para una pauta ajustada a ti, tienes nuestro servicio de nutricionista para perder peso.
¿Cómo se hace un aliño casero sin salsas de bote?
El aliño es lo que convierte una ensalada correcta en una que apetece repetir. Las salsas comerciales suelen llevar mucha sal y azúcar, y la OMS aconseja que los adultos tomen menos de 5 g de sal al día [1]. Con aceite de oliva virgen extra, vinagre o zumo de limón y algo aromático tienes mil combinaciones:
- Vinagreta de mostaza: una cucharada de aceite, una de vinagre y media cucharadita de mostaza; bate con un tenedor.
- De yogur y hierbas: dos cucharadas de yogur natural sin azúcar, zumo de medio limón, eneldo o cebollino y una cucharadita de aceite.
- Cítrica: zumo de naranja o de lima con aceite, ralladura de limón y cilantro o albahaca frescos.
- De frutos secos: un puñadito de nueces o almendras molidas con aceite, vinagre y ajo en polvo.
Las especias dan sabor sin sal: pimentón, comino, orégano, pimienta, curry o nuez moscada. Y las hierbas frescas (albahaca, cilantro, perejil, cebollino, jengibre rallado) convierten una ensalada de siempre en otra distinta.
Seis ensaladas completas, con cantidades por ración
Todas están calculadas para una persona. Si cocinas para más, multiplica.

Ensalada de pulpo a la vinagreta con patata
Ingredientes (1 ración):
- 150 g de pulpo cocido
- 150 g de patata cocida
- 125 g de tomates cherry
- ¼ de pimiento amarillo
- ½ cebolla roja
- ½ aguacate
- Perejil fresco
- Vinagreta: 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharada de vinagre blanco, ½ cucharadita de mostaza y una pizca de sal
- Saca el pulpo de la nevera un rato antes para que se atempere.
- Corta el tomate y el pimiento en dados pequeños y la cebolla en juliana.
- Corta el pulpo en rodajas, y la patata y el aguacate en dados.
- Bate la vinagreta con un tenedor, riega la ensalada, mezcla y termina con perejil picado.
Alérgenos: moluscos, mostaza, sulfitos (según el vinagre).
Ensalada de quinoa, pollo y calabaza
Ingredientes (1 ración):
- 60 g de quinoa en crudo
- 120 g de pechuga de pollo
- 100 g de calabaza
- 30 g de hojas de espinaca
- 100 g de tomates cherry
- ¼ de cebolla tierna
- ½ diente de ajo
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, sal y especias al gusto
- Cuece la calabaza en dados hasta que esté tierna.
- Lava la quinoa, escúrrela y hiérvela 10 a 12 minutos.
- Haz el pollo a la plancha, deja que se enfríe y córtalo en tiras.
- Dora el ajo laminado en una sartén con unas gotas de aceite.
- Junta en un bol las espinacas, el tomate, la cebolla, la quinoa, la calabaza, el pollo y el ajo, y aliña.
Alérgenos: ninguno de los catorce.
Ensalada de pasta integral y salmón
Ingredientes (1 ración):
- 70 g de pasta integral en crudo
- 120 g de lomo de salmón
- 40 g de hojas variadas (rúcula, hoja de roble)
- 15 g de nueces
- 1 o 2 hojas de albahaca fresca
- Zumo de ½ lima y ralladura de limón
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y sal
- Cuece la pasta al dente, escúrrela y deja que se enfríe.
- Corta el salmón en dados, rocíalo con lima y hazlo a la plancha o al vapor.
- Junta las hojas, la pasta, el salmón, las nueces troceadas y la albahaca picada.
- Ralla la piel de limón por encima, aliña y mezcla.
Alérgenos: gluten, pescado, frutos de cáscara.
Ensalada de lentejas, pollo, palmito y fresas
Ingredientes (1 ración):
- 120 g de lentejas cocidas
- 80 g de pechuga de pollo
- 40 g de canónigos
- 50 g de palmito
- ½ aguacate
- 5 fresas
- ¼ de cebolla tierna y perejil
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, vinagre, sal y pimienta
- Enjuaga las lentejas de bote bajo el grifo y escúrrelas.
- Haz el pollo a la plancha y córtalo en tiras.
- Pon de base los canónigos y las lentejas; encima, el palmito en rodajas, el aguacate en dados, las fresas laminadas y el pollo.
- Espolvorea perejil y cebolla picados y aliña.
Alérgenos: sulfitos (según el vinagre).
Remojón: bacalao, naranja y patata
Ingredientes (1 ración):
- 80 g de bacalao desalado
- 1 naranja grande
- 150 g de patata cocida
- 1 huevo cocido
- ¼ de cebolleta
- 6 aceitunas negras
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y una pizca de pimentón
- Si el bacalao es salado, desálalo en la nevera: 48 horas cubierto de agua, cambia el agua y déjalo 24 horas más.
- Pela la naranja a lo vivo y córtala en rodajas; corta la patata y el huevo.
- Desmiga el bacalao y júntalo con la naranja, la patata, el huevo, la cebolleta y las aceitunas.
- Aliña con aceite y pimentón.
Alérgenos: pescado, huevo.
Ensalada de alubias blancas, naranja y nueces
Ingredientes (1 ración):
- 150 g de alubias blancas cocidas
- 1 naranja
- 30 g de rúcula
- ½ pimiento verde
- 15 g de nueces
- Opcional: 1 rebanada de pan integral
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal
- Enjuaga las alubias y escúrrelas.
- Pela la naranja y córtala en gajos; corta el pimiento en tiras finas.
- Junta todo sobre la rúcula, añade las nueces troceadas y aliña.
Alérgenos: frutos de cáscara; gluten si añades pan; sulfitos (según el vinagre).
Más combinaciones con naranja: quinoa, cebolla morada, naranja, aguacate y cilantro (añade garbanzos o huevo como proteína). Otra opción: judía verde, naranja, champiñón laminado, huevo duro y comino (añade patata como hidrato; si te sienta mejor, saltea los champiñones).
La lista de la compra para las seis ensaladas
Para una persona y las seis recetas de arriba. Lo que sobre de un bote o de un paquete sirve para la semana siguiente.
Verduras y hortalizas
- 250 g de tomates cherry
- 300 g de patatas
- Un trozo de calabaza de unos 150 g
- 1 pimiento amarillo y 1 pimiento verde
- 1 cebolla roja y 1 manojo de cebolletas
- Hojas: 1 bolsa de canónigos, 1 de rúcula, 1 de espinacas y 1 de hojas variadas
- Perejil y albahaca frescos; 1 cabeza de ajos
Frutas
- 2 naranjas
- 1 aguacate
- 1 bandeja pequeña de fresas
- 1 lima y 1 limón
Legumbres, cereales y pan
- 1 bote de lentejas cocidas y 1 bote de alubias blancas cocidas
- 1 paquete de quinoa y 1 de pasta integral
- Pan integral (opcional)
Pescado, marisco, carne y huevos
- 150 g de pulpo cocido
- 120 g de lomo de salmón
- 80 g de bacalao desalado
- 200 g de pechuga de pollo
- 1 huevo
Despensa
- Aceite de oliva virgen extra y vinagre
- Mostaza
- 30 g de nueces peladas sin sal
- 1 bote de palmitos y aceitunas negras
- Pimentón, pimienta y comino
¿Y la naranja? Mejor entera, también en la ensalada
La naranja da a la ensalada dulzor, jugo y color, y es un buen recurso fuera de su papel de postre. Lo que no conviene es sustituirla por zumo a diario: al exprimirla se queda atrás la fibra y en un vaso caben dos o tres naranjas sin darte cuenta. Además, la OMS cuenta los azúcares de los zumos, incluso los naturales, como azúcares libres, que conviene limitar [1]. Entera y en trozos sacia más, porque hay que masticarla.
Combinada con legumbre tiene otra ventaja: la vitamina C de la naranja o del pimiento ayuda a absorber el hierro vegetal de las alubias o las lentejas. Así lo indica la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria [3]. Por eso la ensalada de alubias, naranja y pimiento verde es algo más que una combinación bonita.
¿Qué errores hacen que una ensalada te deje con hambre?
- Ensaladas diminutas: si te quedas con hambre, la ensalada acaba en la lista de cosas que no funcionan. Hazla generosa y con los cuatro elementos.
- Llamar ensalada a un plato de pasta con cuatro tomates: la verdura tiene que ser la mitad, no el adorno.
- Toppings protagonistas: picatostes, beicon o salsas espesas tapan la verdura. Los toppings suman textura, pero en poca cantidad y sin freír.
- Siempre la misma: lechuga, tomate y maíz todos los días aburren. Cambia de hortaliza, de proteína y de aliño.
Si piensas que no te gustan las ensaladas, piensa en la que se ponía en tu casa: la de bonito, la del toque de pimentón, la de aceitunas o la de espárragos. Una ensalada no necesita lechuga: basta una hortaliza que te guste, troceada y con un buen aliño. Empieza por ahí, compra hortaliza de temporada que sepa a algo y ve añadiendo. Y si lo que buscas es resolver la cena, en nuestras 9 cenas saludables para adelgazar tienes más ideas.
Una ensalada completa no es comida de dieta: es un plato único fresco, rápido y que sacia, siempre que lleve verdura, proteína, hidrato y un buen aliño. Con una tanda de patata o quinoa cocida en la nevera y un par de botes de legumbre, se monta en cinco minutos.
Si quieres que te ayudemos a organizar tus comidas para perder peso sin pasar hambre, nuestro equipo de nutricionistas para perder peso te atiende en Barcelona y online.
Cada persona tiene un apetito, un ritmo y unos gustos distintos. La mejor ensalada es la que te apetece repetir.
Cambios que ayudan
Hojas verdes
En vez de lechuga, prueba verdura asada fría (pimiento, berenjena, calabacín) o judía verde cocida. Si la hoja cruda no te sienta bien o no te gusta, la ensalada sigue teniendo su mitad de verdura.
Proteína animal
En vez de pollo o pescado, prueba 150 g de garbanzos, lentejas o alubias cocidas, o tofu firme a la plancha. La legumbre te da proteína e hidrato a la vez, así que puedes reducir el cuarto de hidrato.
Pasta y cuscús
En vez de pasta o cuscús de trigo si comes sin gluten, prueba patata, boniato, arroz integral o quinoa. Mantienes el cuarto de hidrato sin gluten.
Salsas de bote
En vez de salsa césar o rosa comercial, prueba yogur natural con limón y hierbas o una vinagreta de mostaza. Das cremosidad y sabor con mucha menos sal y sin azúcar añadido.
Picatostes y fritos
En vez de picatostes o cebolla frita, prueba nueces, almendras o pipas de calabaza tostadas sin sal. Conservas el crujiente y sumas grasa de calidad.
Zumo de naranja en el aliño
En vez de mucho zumo, prueba gajos de naranja entera en la propia ensalada y solo un chorrito de zumo en la vinagreta. Te quedas con la fibra de la fruta.
Te lo contamos en vídeo
¿Y si solo tengo cinco minutos?
Tres ensaladas completas de despensa, sin fuegos, para los días en que no hay tiempo ni ganas de cocinar.
Garbanzos, atún y tomate
Enjuaga un bote de garbanzos cocidos, añade una lata de atún al natural escurrida, tomate y pepino en dados, cebolleta y un chorro de aceite de oliva virgen extra. Plato único en tres minutos.
Lentejas, huevo cocido y pimiento asado
Lentejas de bote enjuagadas, un huevo cocido, tiras de pimiento asado en conserva, un puñado de rúcula y vinagreta de mostaza.
Patata, caballa y judía verde
Patata y judía verde cocidas que tengas en la nevera, una lata de caballa en aceite de oliva escurrida, aceitunas y perejil.

Tu semana de comidas, lista para la nevera
- Menú de 7 días con la lista de la compra
- 8 recetas: cocinas una vez y comes dos
- Qué hacer cuando la semana se tuerce
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Cuándo hay que ir al médico
Estas ensaladas son una propuesta orientativa para personas adultas sanas; no son una pauta individualizada ni sustituyen a una consulta de nutrición ni a un tratamiento médico. Si tienes una enfermedad crónica, tomas medicación o estás embarazada, consulta antes con tu médico o tu dietista-nutricionista.
- Te desmayas, te mareas al levantarte o notas palpitaciones mientras sigues una dieta muy baja en calorías: urgencias hoy.

Cuéntanos cómo es tu semana y qué te gustaría cambiar
En la primera visita hablamos de tus horarios, de quién cocina en casa y de lo que has probado antes. En la segunda recibes tu pauta por escrito.
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Fuentes
- World Health Organization. Healthy diet. Fact sheet. Geneva: World Health Organization; 2026 (actualizada el 26 de enero de 2026). https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/healthy-diet
- López García E, Bretón Lesmes I, Díaz Perales A, et al. Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre recomendaciones dietéticas sostenibles y recomendaciones de actividad física para la población española. Revista del Comité Científico de la AESAN. 2022;(36):11-70. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8783742
- EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for iron. EFSA Journal. 2015;13(10):4254. doi:10.2903/j.efsa.2015.4254
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