Puedes comer
- Proteína en cada comida: pescado, huevo, carne magra, lácteos, legumbres, tofu y frutos secos.
- Fruta rica en vitamina C a diario: naranja, mandarina, kiwi, fresas y fruta de temporada.
- Verdura y hortalizas, parte en crudo: pimiento, tomate, brócoli, coles y hojas verdes.
- Pescado azul con regularidad: sardina, caballa, boquerón, salmón o atún.
- Aceite de oliva virgen extra como grasa de cocinar y de aliñar.
- Legumbres varias veces por semana: lentejas, garbanzos y alubias.
- Hasta 3 raciones diarias de lácteos, mejor naturales y sin azúcar, y pescado pequeño con espina, para el calcio del hueso.
- Cereales integrales, patata y fruta para acompañar, en la cantidad que te permita mantener tu peso.
Qué evitar
- Los suplementos para las articulaciones por tu cuenta; coméntalos antes con tu médico.
- Los productos con colágeno antes de haber cubierto la proteína, la vitamina C y el peso.
- Las dietas muy restrictivas para bajar deprisa, que pueden hacerte perder el músculo que protege la articulación.
- Quitar tomate, patata, pimiento o berenjena porque «inflaman»; no hay pruebas y empobrece lo que comes.
- Las dietas alcalinas o «desacidificantes», que no cambian tus articulaciones.
- Los ultraprocesados, la bollería y las bebidas azucaradas como costumbre, porque desplazan a los alimentos que suman.
- No hay una cantidad de alcohol segura para la salud (OMS): cuanto menos, mejor; y ninguna en el embarazo, la lactancia, la infancia, si vas a conducir o si tu medicación no lo permite.
Cambios que ayudan
El postre
En lugar de un yogur azucarado, un yogur natural con fresas o kiwi troceado, porque mantienes la proteína y el calcio y sumas vitamina C sin azúcar añadido.
La cena rápida
En lugar de embutido con pan, una tortilla con pimiento y tomate, porque te da proteína y vitamina C en el mismo plato.
La ensalada
En lugar de salsas preparadas, aceite de oliva virgen extra y pimiento crudo, porque eliges una grasa de mejor calidad y sumas vitamina C a la vez.
Hábitos que ayudan
- Mantente activo cada día; el ejercicio de fuerza y el movimiento son el otro pilar de tus articulaciones.
- Calienta antes de entrenar y respeta los descansos, porque muchas lesiones vienen de la carga.
- Bebe antes, durante y después del ejercicio, sobre todo si hace calor o entrenas mucho rato.
- Duerme lo suficiente, que es cuando el cuerpo repara lo que el entrenamiento castiga.
Puede ayudar, aunque menos de lo que prometen muchas listas de «superalimentos». La alimentación no regenera un cartílago desgastado ni repara por sí sola un ligamento.
Lo que sí puede hacer es quitar carga a las articulaciones. También da al cuerpo el material con el que mantiene los tendones y ligamentos que las sujetan. En consulta es lo primero que abordamos, antes de hablar de ningún bote.
¿Qué alimentos ayudan a las articulaciones?
No hay un alimento que por sí solo fortalezca una articulación. Lo que ayuda es un conjunto: proteína repartida en el día, fruta y verdura a diario, pescado azul con regularidad, aceite de oliva y legumbres. Y una cantidad de comida que te permita mantener un peso saludable. Es, en esencia, la dieta antiinflamatoria, una forma de comer que se mantiene en el tiempo. Puedes probarla tres meses para valorar si te ayuda.
Dentro de ese conjunto, tres piezas pesan más cuando te preocupan las articulaciones. Son el peso, la proteína con la vitamina C y los omega-3.
¿Cuánto influye el peso en las rodillas y las caderas?
Mucho, y es lo que más respaldo tiene. Rodillas y caderas soportan el peso del cuerpo en cada paso. Al subir escaleras, saltar o correr, esa carga se multiplica.
Por eso las guías de artrosis incluyen el control del peso con la alimentación entre los tratamientos básicos de la artrosis de rodilla, junto con la educación y el ejercicio [1]. La guía británica NICE añade que, con artrosis y sobrepeso u obesidad, cualquier pérdida de peso probablemente ayuda [2]. Y que perder un 10 % del peso probablemente ayuda más que perder un 5 % [2]. Puedes consultar «Artrosis y alimentación».
Esto no significa hacer una dieta de choque. Significa comer algo menos de lo que gastas, de forma sostenida, con proteína suficiente y ejercicio de fuerza. Así no pierdes músculo, que es el que sujeta y protege la articulación. Si haces deporte, el exceso de peso se suma al impacto de cada salto y cada zancada.
Proteína y vitamina C para cuidar tendones y cartílago
Tendones, ligamentos y cartílago están hechos en buena parte de colágeno, una proteína que el cuerpo fabrica con los aminoácidos de lo que comes. Para fabricarlo necesita proteína suficiente y vitamina C. De hecho, la Unión Europea autoriza a decir que la vitamina C contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de los cartílagos y los huesos [3].
La proteína está en el pescado, el huevo, la carne, los lácteos, las legumbres, el tofu y los frutos secos. No hace falta que venga sobre todo de la carne. Combinar varias fuentes a lo largo de la semana cubre lo mismo y deja sitio a más pescado y más legumbre. Si entrenas con regularidad, las necesidades están entre 1,2 y 2,0 g de proteína por kilo de peso y día, repartidas en las comidas [4].
La vitamina C es fácil de cubrir con una naranja, un par de kiwis, un puñado de fresas o pimiento rojo crudo en la ensalada. Como se pierde con el calor, conviene comer cruda parte de la fruta y la verdura del día.
Para los huesos que forman la articulación, cuentan el calcio y la vitamina D. El calcio está en los lácteos, el pescado pequeño con espina y las legumbres, y la vitamina D se fabrica con un rato de sol al aire libre. La misma norma europea recoge que ambos ayudan a mantener los huesos en condiciones normales [3]. Desde los 25 años, la EFSA fija en 950 mg al día la referencia general de calcio para adultos.
¿El pescado azul ayuda con la inflamación de las articulaciones?
Los omega-3 del pescado azul forman parte de una alimentación antiinflamatoria y tienen su sitio en la tuya. Conviene no pedirles más de lo que dan, porque no apagan una lesión ni sustituyen a un tratamiento. Qué pescados y semillas aportan más, y cuántas veces a la semana tomarlos, lo tienes en nuestra guía de alimentos ricos en omega-3.

¿Sirven el colágeno, la gelatina o el caldo de huesos?
Es de las preguntas que más nos llegan a consulta, y la respuesta honesta es que sirven menos de lo que promete la publicidad. El colágeno que comes no viaja entero a tu rodilla. Se digiere como cualquier otra proteína, y el cuerpo usa sus piezas donde las necesita.
Una revisión analizó quince ensayos en los que se administró colágeno junto con ejercicio, sobre todo a deportistas aficionados [5]. Vio mejoras en el dolor y en la función de la articulación. Pero sus autores reconocen que los grupos eran pequeños y los mecanismos poco claros, y piden estudios más grandes [5]. Son señales interesantes, con una evidencia todavía limitada.
La gelatina, el caldo de huesos o el codillo aportan proteína con los mismos componentes del colágeno. Pueden formar parte de tu alimentación si te gustan, pero no hay motivo para forzarlos ni para gastar en productos con colágeno antes de cubrir lo básico.
¿Qué errores vemos en consulta?
Estos tropiezos se repiten mucho, y casi todos vienen de buscar un atajo.
- Empezar por el bote. La guía de artrosis del NICE pide no ofrecer glucosamina para tratar la artrosis, porque no hay pruebas sólidas de que funcione [2]. Si te planteas este u otro suplemento, valóralo antes con tu médico o con un dietista-nutricionista.
- Buscar el alimento que lo arregla todo. Ni la cebolla, ni el ajo, ni la piña, ni la papaya reparan una articulación. Son buenos alimentos, y con eso basta.
- Beber más cantidad de agua para «lubricar». Estar bien hidratado importa. Según la EFSA, el agua total diaria, incluida la de los alimentos, es de 2 L en mujeres y 2,5 L en hombres. Pero no hay pruebas de que beber más de lo que necesitas mejore el líquido de la articulación.
- Comer de menos cuando estás parado por una lesión. Es un gesto frecuente para «compensar» que no entrenas. Reparar tejido también necesita energía y proteína.
Si el dolor viene de una artritis
Si el dolor se debe a una artritis reumatoide, una artritis psoriásica u otra enfermedad inflamatoria, la alimentación tiene otras prioridades. Las explicamos en la dieta para la artritis reumatoide. En la artrosis y en las lesiones deportivas, lo que has leído aquí es el punto de partida. En cualquier caso, la alimentación acompaña al tratamiento que te pauten y no lo sustituye.
Si tienes artrosis, una lesión que no termina de curarse o quieres perder peso sin perder músculo, te podemos ayudar. Nuestro equipo de nutrición antiinflamatoria prepara contigo un plan de alimentación a tu medida, en Barcelona y online, coordinado con tu médico o tu fisioterapeuta.
Cada articulación, cada lesión y cada persona son distintas, y la pauta que funciona es la que encaja en tu caso y en tu tratamiento.
Tu primer paso esta semana
Sardinas al horno con pimientos asados
Prepáralas un día de esta semana, con ensalada de tomate y una naranja de postre. En un solo plato juntas proteína, vitamina C y buena grasa.
Cuándo hay que ir al médico
«Antiinflamatorio» describe un patrón de alimentación, no un tratamiento. La alimentación puede acompañar y mejorar cómo te encuentras; no hace desaparecer una enfermedad autoinmune, no sustituye la medicación y no existe ninguna dieta que apague una inflamación crónica.
Pide cita médica sin esperar a cambiar la dieta si notas alguna de estas señales:
- Tienes una articulación caliente, roja e hinchada, con fiebre [6]
- Se te hinchan una o más articulaciones y la hinchazón no remite en seis semanas [6]
- Te levantas con las manos o los pies rígidos más de media hora [6]
- Pierdes peso sin buscarlo, tienes fiebre que no se va o sudores por la noche [7]
Articulación caliente y roja con fiebre: urgencias hoy, hay que descartar una infección en la articulación. Hinchazón durante más de seis semanas: médico de cabecera esta semana, para derivación a reumatología dentro de las seis semanas siguientes; en artritis, empezar pronto cambia el pronóstico.
La alimentación puede ayudarte a estar mejor, sobre todo cuando se combina con el tratamiento sin sustituirlo.

Cada caso es distinto
Con una pauta general se llega hasta aquí. Lo siguiente es mirar tu caso, y eso se hace en consulta.
Cómo podemos ayudarte
Ahora, aplicado a ti
Patologías y endocrinologíaDietas adaptadas a tu enfermedad, en coordinación con tu médico
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Fuentes
- Bannuru RR, Osani MC, Vaysbrot EE, et al. OARSI guidelines for the non-surgical management of knee, hip, and polyarticular osteoarthritis. Osteoarthritis Cartilage. 2019;27(11):1578-1589. doi:10.1016/j.joca.2019.06.011
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Osteoarthritis in over 16s: diagnosis and management (NG226). 2022. https://www.nice.org.uk/guidance/ng226
- Comisión Europea. Reglamento (UE) n.º 432/2012 de la Comisión, de 16 de mayo de 2012, por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños. Diario Oficial de la Unión Europea. 2012. https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=CELEX:32012R0432
- Thomas DT, Erdman KA, Burke LM. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. J Acad Nutr Diet. 2016;116(3):501-528. doi:10.1016/j.jand.2015.12.006
- Khatri M, Naughton RJ, Clifford T, et al. The effects of collagen peptide supplementation on body composition, collagen synthesis, and recovery from joint injury and exercise: a systematic review. Amino Acids. 2021;53(10):1493-1506. doi:10.1007/s00726-021-03072-x
- Combe B, Landewe R, Daien CI, et al. 2016 update of the EULAR recommendations for the management of early arthritis. Ann Rheum Dis. 2017;76(6):948-959. doi:10.1136/annrheumdis-2016-210602
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Suspected cancer: recognition and referral (NG12). 2015, actualizada. https://www.nice.org.uk/guidance/ng12
Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1
¿Qué opinas de Ozempic, Mounjaro y otros GLP‑1?
Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.
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