Puedes comer
- Arroz, pasta, pan, patata, boniato, cuscús o avena en cada comida, también entre semana.
- Dos o tres piezas de fruta al día, más madura o desecada el día del partido.
- Pollo, pavo, pescado, huevo, legumbres o tofu en cada comida principal.
- Leche, yogur o queso fresco, que dan proteína y calcio en la misma toma.
- Aceite de oliva, aguacate, frutos secos y pescado azul, lejos de la hora del partido.
- Verdura y hortalizas en la comida y la cena de los días sin partido.
Qué evitar
- Fritos, rebozados y salsas grasas en la comida previa, que tardan en salir del estómago.
- Legumbres enteras, verdura cruda en cantidad y pan con mucho salvado el día del partido.
- Picante y mucha especia antes de jugar.
- Alcohol, que interfiere con la recuperación y con el sueño de después del partido.
- Bebidas energéticas con mucha cafeína a última hora, que quitan horas de sueño.
- Estrenar un alimento, un gel o una bebida el día del partido.
- Suplementos tomados por tu cuenta, sin saber qué llevan.
Cambios que ayudan
La comida de antes del partido
En lugar del guiso o la ensalada, arroz blanco o pasta con pollo a la plancha, porque la grasa y la fibra pueden dar molestias en plena pista.
El desayuno de partido temprano
En lugar de cereales integrales con frutos secos, pan blanco con pavo y un vaso de leche, porque aportan hidratos de carbono con menos fibra y grasa.
El descanso y los tiempos muertos
En lugar de agua sola en un partido largo, bebida deportiva con azúcares y sodio, porque repones combustible y retienes mejor lo que bebes.
La vuelta a casa
En lugar de esperar a la cena, un batido de leche con plátano al salir, porque puede ser más fácil tomar líquidos que alimentos sólidos.
Hábitos que ayudan
- Si necesitas estimar cuánto sudas, pésate de forma puntual antes y después de un entrenamiento duro; cada kilo que falta es alrededor de un litro de sudor [1].
- Bebe a lo largo del día, y no solo en el pabellón.
- Duerme bien la noche antes y la de después del partido, que es cuando se repara el músculo.
Un partido son cuarenta minutos de juego que pueden ocupar hora y media en el pabellón. Hay arrancadas, saltos, cambios de dirección y ratos de banquillo. Esa mezcla gasta el glucógeno, la reserva de hidratos del músculo, antes de lo que parece. Cuando se agota, se nota primero en las piernas y enseguida en el tiro.
En consulta lo vemos cada temporada con jugadores de club y de cantera. Casi siempre, lo primero que ajustamos es a qué hora se come.
¿Qué comer antes de un partido de baloncesto?
La comida de antes del partido tiene que llenar el depósito sin quedarse en el estómago. Para esfuerzos que duran más de una hora, se recomiendan de 1 a 4 g de hidratos por kilo de peso, de una a cuatro horas antes [1]. Es la cifra de la guía conjunta de las asociaciones de dietistas de Estados Unidos y Canadá y del Colegio Americano de Medicina del Deporte [1].
Si pesas 70 kilos, son entre 70 y 280 g de hidratos. Cuanto más cerca del partido comas, menos cantidad. Con unas tres horas de margen, un plato grande de arroz o pasta con pollo, pan y una fruta queda en la mitad de esa horquilla.
Lo que lleva mucha grasa, mucha proteína o mucha fibra puede dar molestias digestivas en plena pista [1]. Por eso la comida de antes del partido es la más aburrida de la semana.
¿Qué desayunar antes de un partido de baloncesto?
En categorías de formación es lo más habitual, y lo peor resuelto. Partido a las diez y desayuno a toda prisa a las nueve y media, o ninguno. Si puedes, desayuna dos o tres horas antes. Con ese margen, el desayuno es la comida de antes del partido y se monta igual, con hidratos, poca grasa y poca fibra.
Tres desayunos que se digieren bien:
- Pan blanco con pavo o mermelada y un vaso de leche
- Tostadas con aceite y jamón cocido, y un zumo de naranja
- Leche con copos finos de avena y un plátano
Si solo tienes una hora, baja la cantidad y sube lo líquido. Un vaso de leche con cacao y un plátano dejan el estómago libre antes. Saltarse el desayuno y confiar en la bebida del descanso no funciona. Quien llega en ayunas al salto inicial juega el último cuarto con las reservas de la cena.
Qué beber y qué tomar durante el partido
Durante el partido, lo que más pesa es la bebida. El objetivo es no perder más del 2 % del peso [1]. En un jugador de 80 kilos, eso es algo más de kilo y medio. A partir de ahí se resienten la concentración y el rendimiento físico. El ritmo habitual de bebida está entre 0,4 y 0,8 litros por hora [1].
Con los hidratos, la cantidad depende de lo que dure el esfuerzo [1]. Por debajo de 45 minutos no hacen falta. Entre 45 y 75 minutos bastan cantidades pequeñas, o incluso enjuagarse la boca con la bebida. Entre una y dos horas y media, también en deportes de parar y arrancar como el baloncesto, se recomiendan de 30 a 60 g por hora [1].
Un partido con sus paradas cae casi siempre en ese último tramo. Por eso una bebida deportiva con azúcares y sodio en los tiempos muertos y el descanso cumple dos funciones, hidratar y reponer. El exceso también tiene riesgo. Beber mucha más agua de la que se suda es la causa principal de la hiponatremia, el sodio bajo en sangre [1].
¿Qué comer después del partido?
La hora siguiente al partido se pierde a menudo entre la ducha y el coche. Cuenta más cuanto antes vuelvas a jugar. Hay tres cosas que reponer, que son líquido, hidratos y proteína.
Para el líquido, se recomiendan de 1,25 a 1,5 litros por cada kilo de peso perdido, repartidos en las horas siguientes [1]. Si mañana entrenas con normalidad, los hidratos llegan con la comida o la cena de después.
Con menos de ocho horas entre dos sesiones exigentes, como en un torneo, la cifra sube a 1 o 1,2 g de hidratos por kilo y hora durante las primeras cuatro horas [1].
Para la proteína, la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva sitúa esa toma en unos 0,25 g por kilo, o entre 20 y 40 g [2]. Un bocadillo de pavo o atún y un batido de leche con plátano cubren las tres cosas y caben en la bolsa.
Cuánto comer los días de entrenamiento
Los días sin partido son los que llenan el depósito. Con una hora diaria de entrenamiento, la guía de consenso habla de 5 a 7 g de hidratos por kilo y día [1]. Con una a tres horas, de 6 a 10 g [1]. Para un jugador de 75 kilos en semana de competición, son entre 450 y 750 g al día.

Por eso el arroz, la pasta, el pan y la patata aparecen en todas las comidas, y no solo en la del partido.
Con la proteína hay dos horquillas. La guía conjunta da de 1,2 a 2,0 g por kilo y día [1], y la sociedad internacional, de 1,4 a 2,0 [2]. Más que llegar al número alto, ayuda repartirla de forma pareja cada tres o cuatro horas [2]. Puedes repartirla entre cuatro o cinco comidas al día.
La grasa no se recorta. Se sitúa entre el 20 % y el 35 % de la energía del día, y bajar del 20 % no mejora el rendimiento [1].
En pretemporada, si toca bajar grasa corporal, se hace con un déficit moderado y sin dejar el entrenamiento de fuerza, como en la dieta para adelgazar. Si toca ganar músculo, con algo más de energía y trabajo de fuerza, como en la dieta para el fitness.
¿Qué errores vemos en consulta?
Son tres errores que se repiten temporada tras temporada con jugadores de club y de cantera.
Copiar la dieta de un jugador de la NBA. Un profesional entrena más horas, pesa más y tiene detrás a un equipo que ajusta cada comida. Sus cantidades no sirven para quien entrena tres tardes por semana.
Comer poco para sentirse más ligero. Pasa sobre todo en pretemporada y en adolescentes que quieren afinar. El cuerpo lo paga en energía y en recuperación.
Encadenar dos sesiones con un café en medio. En los torneos y las dobles sesiones, el hueco entre una y otra es el que más se paga. Un bocadillo pequeño y una fruta entre las dos te dejan llegar con reservas.
¿Hacen falta suplementos para jugar al baloncesto?
Antes de pensar en suplementos hace falta una valoración nutricional completa [3]. Lo dice el consenso del Comité Olímpico Internacional sobre suplementos, que además recoge que solo unos pocos tienen buena evidencia, como la cafeína, la creatina y el nitrato [3].
La respuesta a cada suplemento varía mucho de una persona a otra [3].
El mismo consenso avisa de un riesgo mayor. Un suplemento puede estar contaminado con sustancias dopantes y hacerte dar positivo en un control antidopaje [3]. En menores, además, no se recomiendan suplementos deportivos [1].
Si crees que tienes un motivo para tomar uno, recuerda: lo pauta tu médico o tu dietista-nutricionista. Si juegas a otro deporte de equipo, el planteamiento es el mismo que en la dieta para futbolistas.
¿La alimentación hace crecer más a un jugador de baloncesto?
Es de las dudas más buscadas sobre baloncesto y alimentación, y la respuesta es no. La estatura la marcan sobre todo la genética y el momento de la maduración. Ningún alimento ni suplemento añade centímetros por encima de ese potencial.
Lo que sí hace la alimentación es ayudar a que un chico o una chica en pleno crecimiento llegue a la estatura que le corresponde. Eso se juega en algo poco vistoso, comer suficiente. Un adolescente que entrena a diario suma a lo que necesita para crecer lo que gasta entrenando.
Cuando no llega, el consenso del Comité Olímpico Internacional sobre déficit energético relativo en el deporte recoge que se resienten el crecimiento, el hueso, la regla y el rendimiento [4]. Comer de menos no hace crecer más, y puede frenar el crecimiento.
En baloncesto, lo que comes depende del día que toca. El de partido, el de doble sesión y el de descanso piden platos y horarios distintos. La pauta que funciona es la que encaja en tu calendario.
Si compites cada fin de semana o estás en pretemporada y no sabes cuánto te toca comer, nuestro equipo de dietistas-nutricionistas deportivos lo calcula contigo. Partimos de tu peso, tus horarios y tu posición en pista, en Barcelona y online.
Tu primer paso esta semana
Prepara esta noche la bolsa del próximo partido
Mete la bebida para el banquillo y lo que vas a comer al salir. Lo que no llevas en la bolsa no te lo tomas.
Cuándo hay que ir al médico
Ajustamos energía, hidratación, horarios y recuperación para mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesión. No diagnosticamos una lesión, no valoramos tu corazón y no tratamos un trastorno de la conducta alimentaria, que en deporte se disfraza de disciplina.
Pide cita médica sin esperar a cambiar la dieta si notas alguna de estas señales:
- Notas dolor u opresión en el pecho, te mareas mucho, te desmayas o el corazón se te dispara durante el ejercicio [5]
- En un esfuerzo con calor te notas confuso, desorientado o dejas de sudar [5]
- Después de una prueba larga en la que has bebido mucha agua tienes náuseas, dolor de cabeza e hinchazón [5]
- Orinas muy oscuro, color cola, con dolor muscular intenso tras un entrenamiento inusual [5]
- Se te ha retirado la regla, o has tenido varias fracturas de estrés, o llevas meses con el rendimiento cayendo y mucho cansancio [4]
- Entrenas en ayunas por obligación, te da miedo comer ciertos alimentos o la dieta manda sobre tu vida social [4]
Dolor en el pecho, desmayo, confusión con calor u orina color cola: urgencias hoy, o 112 si estás compitiendo. Regla ausente, fracturas de estrés o rendimiento en caída: médico de cabecera o médico del deporte esta semana, antes de retocar la dieta. Si la relación con la comida es el problema, psicología especializada.
Entrenar fuerte y comer suficiente van juntos. Estas señales aparecen casi siempre cuando lo segundo se queda atrás.

Trae tu calendario de entrenos y ajustamos tu alimentación en la primera visita
Hablamos de tus entrenos, tus horarios y lo que comes hoy, y si vienes a consulta medimos tu composición corporal. Trae una analítica reciente si la tienes. La pauta, adaptada a tu calendario, llega a la semana.
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Fuentes
- Thomas DT, Erdman KA, Burke LM. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics, Dietitians of Canada, and the American College of Sports Medicine: Nutrition and Athletic Performance. J Acad Nutr Diet. 2016;116(3):501-528. doi:10.1016/j.jand.2015.12.006
- Jäger R, Kerksick CM, Campbell BI, et al. International Society of Sports Nutrition Position Stand: protein and exercise. J Int Soc Sports Nutr. 2017;14:20. doi:10.1186/s12970-017-0177-8
- Maughan RJ, Burke LM, Dvorak J, et al. IOC consensus statement: dietary supplements and the high-performance athlete. Br J Sports Med. 2018;52(7):439-455. doi:10.1136/bjsports-2018-099027
- Mountjoy M, Ackerman KE, Bailey DM, et al. 2023 International Olympic Committee’s (IOC) consensus statement on Relative Energy Deficiency in Sport (REDs). Br J Sports Med. 2023;57(17):1073-1098. doi:10.1136/bjsports-2023-106994
- Roberts WO, Armstrong LE, Sawka MN, et al. ACSM Expert Consensus Statement on Exertional Heat Illness: Recognition, Management, and Return to Activity. Curr Sports Med Rep. 2023;22(4):134-149. doi:10.1249/JSR.0000000000001058
Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1
¿Qué opinas de Ozempic, Mounjaro y otros GLP‑1?
Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.
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