Puedes comer
- Patatas en bastones o gajos, bien secas, con una cucharadita de aceite de oliva y pimentón.
- Patatas congeladas para freír, directas a la bandeja: ya traen aceite de fábrica.
- Croquetas caseras sobre papel vegetal, con unas gotas de aceite pulverizado.
- Empanadillas pintadas con huevo batido o leche desnatada.
- Pescado blanco y pollo empanados con pan rallado o copos de maíz triturados.
- Huevos al plato sobre una base de pisto o verduras.
- Bastones de calabacín, berenjena o zanahoria con hierbas y un toque de aceite.
- Tiras de tofu o tempeh maceradas con salsa de soja y especias.
Qué evitar
- La fritura por inmersión a diario: es la forma de cocinar que más energía añade.
- Reutilizar el aceite de freír varias veces: se degrada y forma compuestos de oxidación.
- Tostar demasiado: si pasa de dorado a marrón oscuro, se forma más acrilamida.
- Snacks salados de bolsa, por su alta densidad energética.
- Rebozados precocinados industriales, salvo en ocasiones puntuales.
- Un plato solo de crujientes, sin verdura al lado.
Cambios que ayudan
Pescado rebozado
En lugar de pescado enharinado y frito, pásalo por huevo y pan rallado integral y hornéalo, porque queda dorado sin empaparse de aceite.
Huevo frito
En lugar de un huevo frito, huevo al plato sobre pisto en el horno, porque conservas la yema para mojar sin el aceite que absorbe la clara.
Snacks de bolsa
En lugar de patatas fritas de bolsa, bastones de calabacín o boniato al horno con especias, porque aportan volumen y fibra con mucha menos energía.
Rebozados precocinados
En lugar de rebozados precocinados, empanado casero con pan rallado o copos de maíz, porque controlas la sal y el aceite que lleva.
Hábitos que ayudan
- Guarda la freidora en un armario y deja el pulverizador de aceite junto al horno.
- Si cocinas para varios días, hornea dos bandejas a la vez y guarda una en la nevera.
Encuesta anónima · 2-3 minutos
¿Cuál es tu relación con los medicamentos GLP‑1?
Cuando alguien empieza a cuidar lo que come, una de las preguntas que más llegan a consulta es si tiene que despedirse de las patatas fritas y las croquetas. No hace falta. Lo que cambia es dónde se cocinan.
¿Por qué la fritura suma tantas calorías?
Cuando sumerges un alimento en aceite caliente, el agua de su superficie se evapora de golpe. Deja pequeños huecos que ocupa el aceite, y por eso lo frito sale con mucha más grasa de la que tenía crudo.
La Base de Datos Española de Composición de Alimentos lo muestra con la patata. Cruda aporta menos de 90 kcal por 100 g, y frita en casa ronda las 290 kcal [1]. Es más del triple de energía en el mismo plato.
Eso no convierte los fritos en algo que haya que evitar siempre. Con aceite de oliva y sin reutilizarlo, un frito de vez en cuando cabe en cualquier pauta. Lo que pesa cuando quieres perder peso es la frecuencia, y ahí el horno ayuda mucho.
¿En qué consiste «freír» en el horno?
Consiste en cocinar con calor seco y alto, en torno a 200 °C, para secar deprisa la superficie del alimento. Así se forma una corteza dorada parecida a la de la fritura, con muy poca grasa añadida.
En lugar de sumergir la pieza, se reparte una película fina de aceite con un pulverizador o un pincel. Una cucharadita de postre, unos 5 g de aceite de oliva virgen extra, aporta unas 45 kcal y basta para untar una ración de patatas [1].
La guía española de obesidad plantea la pérdida de peso con un déficit de energía moderado, que se pueda mantener en el tiempo [2]. Cambios de cocina como este ayudan a conseguirlo sin renunciar a los platos que te gustan.
Temperatura y tiempo para cada alimento
Precalienta siempre el horno, con calor arriba y abajo o con ventilador, y no amontones las piezas. Los tiempos son orientativos, porque cada horno calienta distinto. Guíate por el color.
- Patatas en bastón o gajos. A 200 °C, de 25 a 35 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
- Croquetas caseras o refrigeradas. A 200 °C, de 15 a 20 minutos, girándolas con suavidad a mitad.
- Empanadillas. A 190 o 200 °C, de 12 a 15 minutos, hasta que la masa tome un tono dorado.
- Pescado o pollo empanado. A 200 °C, de 15 a 18 minutos, en piezas finas.
- Huevos al plato con verduras. A 180 °C, de 10 a 12 minutos, lo justo para cuajar la clara y dejar la yema cremosa.
¿Cómo hacer patatas al horno que parezcan fritas?
Son los pasos que damos en consulta a quien nos dice que sin patatas fritas no aguanta la semana.
- Corta las patatas en bastones gruesos y homogéneos, de alrededor de un centímetro. Quedan mejor que en rodajas finas.
- Lávalas con abundante agua fría o déjalas en remojo 20 o 30 minutos. Así retiras el almidón de la superficie, que las volvería pegajosas, y se forma menos acrilamida al cocinarlas [3].
- Escúrrelas y sécalas a conciencia con un trapo limpio o papel de cocina. La humedad es lo que más les quita el crujiente.
- Ponlas en un cuenco con una cucharadita de aceite de oliva virgen extra, pimentón, ajo en polvo y pimienta. Mézclalas con las manos para que todas queden impregnadas.
- Repártelas sobre papel vegetal en una sola capa, sin que se toquen. Hornéalas a 200 °C unos 25 a 35 minutos y dales la vuelta a mitad.
Si usas patatas congeladas para freír, ya llevan una fina capa de aceite añadida durante su elaboración. No añadas más. Extiéndelas en la bandeja y hornéalas a la temperatura que indique el envase hasta que doren.
Otros platos que salen bien al horno
Casi cualquier preparación que suele pasar por la sartén puede trasladarse a la bandeja.

Croquetas. Colócalas bien frías sobre papel de horno y pulveriza unas gotas de aceite por encima. El pan rallado toma color sin cuartearse, y solo llevan ese aceite, no el que absorben al freírlas.
Empanadillas. Saltea el relleno con poco aceite, sella los bordes con un tenedor y pinta la masa con huevo batido o una cucharada de leche desnatada. Quedan brillantes y crujientes.
Pescado empanado. Pasa filetes de merluza, bacalao o dorada por huevo batido y después por pan rallado integral con una cucharada de copos de avena triturados. Un horneado rápido a 200 °C lo deja jugoso sin empaparlo de aceite.
Huevos al plato. Pon en una cazuelita una base de tomate casero triturado y verduras, haz un hueco y casca el huevo encima. A 180 °C tienes la misma proteína sin el aceite que absorbe un huevo frito.
¿Qué errores vemos en consulta?
La técnica es sencilla, pero hay tres tropiezos que se repiten.
- El aceite a chorro. «Es de oliva, así que no pasa nada.» Es una buena grasa, pero cada cucharadita suma sus 45 kcal igual [1]. Con pulverizador o pincel se gasta mucho menos.
- Las patatas mojadas o amontonadas. Salen blandas, y la conclusión es que al horno no quedan bien. Casi siempre faltaba secarlas o separarlas en la bandeja.
- Dar por ligero todo lo que sale del horno. Muchos rebozados precocinados vienen ya prefritos de fábrica. Mira en la etiqueta la grasa por 100 g antes de contarlos como horneados.
Dorar sin quemar
Al cocinar a más de 120 °C y con poca humedad, la patata, el pan y otros alimentos ricos en almidón forman acrilamida [4]. Sale de la reacción entre un aminoácido, la asparagina, y los azúcares del propio alimento.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que la acrilamida de los alimentos puede aumentar el riesgo de cáncer en personas de todas las edades [4]. Por eso conviene retirar las patatas en cuanto estén doradas, sin dejar que se oscurezcan, y desechar las partes quemadas [3]. No guardes las patatas crudas en la nevera, porque el frío aumenta sus azúcares [3]. Y si alguna vez fríes, no pases de 175 °C [3].
Si estás perdiendo peso
Cada vez que cambias una ración de patatas fritas por patatas al horno, esa guarnición aporta menos de la mitad de energía [1]. Dos o tres veces por semana, es un cambio pequeño que se nota sin renunciar al plato que te gusta.
Para bajar la energía del resto de platos, mira cómo reducir calorías sin pasar hambre. Si cocinas para varios días, te servirá organizar tuppers y batch cooking. Y el marco completo está en la guía para adelgazar.
«Freír» en el horno te deja seguir comiendo crujiente mientras cuidas la energía del plato. Los platos de siempre se quedan; cambian el medio de cocción y la grasa que añades.
Lo que hace crujiente una patata es el calor seco, y ese lo pone el horno.
Si quieres un plan de alimentación con menús saciantes y adaptados a tus horarios, nuestro equipo de dietistas-nutricionistas te acompaña como nutricionista para perder peso, en Barcelona y online.
Tu primer paso esta semana
Un día de patatas al horno
Esta semana, el día que te apetezcan patatas fritas, hazlas al horno siguiendo los cinco pasos de esta guía.

Tu semana de comidas, lista para la nevera
- Menú de 7 días con la lista de la compra
- 8 recetas: cocinas una vez y comes dos
- Qué hacer cuando la semana se tuerce
¿A qué correo te la enviamos?
PDF gratis, en tu bandeja en un momento.
Responsable: Alimmenta Tu Vida, S.L. Finalidad: enviarte la guía y, solo si marcas la segunda casilla, consejos por correo sobre el tema. Puedes retirar tu consentimiento y ejercer tus derechos en [email protected]. Base legal, destinatarios y plazos, en la política de privacidad.
Cuándo hay que ir al médico
Con la alimentación y el cambio de hábitos podemos ayudarte a perder grasa conservando músculo, y a sostenerlo en el tiempo. Lo que no podemos es averiguar por qué cambia el peso sin que lo busques: si pierdes o ganas peso sin buscarlo, eso lo mira tu médico antes de tocar la dieta.
Si estás adelgazando, las señales que piden cita médica las tienes en la guía para adelgazar, en su apartado «Cuándo hay que ir al médico».

Cuéntanos cómo es tu semana y qué te gustaría cambiar
En la primera visita hablamos de tus horarios, de quién cocina en casa y de lo que has probado antes. En la segunda recibes tu pauta por escrito.
Cómo podemos ayudarte
Ahora, aplicado a ti
Nutricionista para comer mejor en Barcelona y onlineAprende a comer mejor, con compra, menús y cocina que encajan en tu semana y sin listas de lo que no puedes comer, en Barcelona y online.
4,9 en Google · 5,0 en Doctoralia · 2.047 opiniones

Sigue leyendo

Cómo reducir calorías sin pasar hambre: qué comer y cómo lograrlo
Comes menos, pasas hambre y a las pocas semanas lo dejas. Es lo más habitual, y hay otra…

Dieta para adelgazar: cómo perder grasa y no recuperarla
Has probado dietas que funcionaron un mes y luego volvió todo, y ahora no sabes por dónde empezar…

Batch cooking: cómo organizar los táperes de la semana
Llegas a casa con hambre, sin nada preparado, y acabas picando lo primero que encuentras. Con dos horas…

Batch cooking: guía de planificación semanal
Llegas a mitad de semana sin tiempo para cocinar y con varios táperes que no sabes cómo combinar.
Todo sobrePlanificar y cocinar
Ideas por comida y técnicas de cocina para organizar la semana
Recetas para este objetivo
Fuentes
- Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA). Red BEDCA, Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. Consultado en septiembre de 2026. Disponible en: https://www.bedca.net
- Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Guía española del manejo integral y multidisciplinar de la obesidad en personas adultas (Guía GIRO). Versión 12. SEEDO; 2024. Disponible en: https://www.seedo.es/images/images/site/SEEDO_Gua_GIRO_final_v12_16072024.pdf
- Cámara Hurtado MM, Conchello Moreno P, González Fandos E, et al. Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) sobre los criterios de seguridad que limiten la exposición a acrilamida producida por la fritura de patatas. Revista del Comité Científico de la AECOSAN. 2017;26:29-55. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6230056
- EFSA Panel on Contaminants in the Food Chain (CONTAM). Scientific Opinion on acrylamide in food. EFSA Journal. 2015;13(6):4104. doi:10.2903/j.efsa.2015.4104
Escrito y revisado por










