Puedes comer
- Queso fresco, requesón o ricotta en el desayuno o la cena.
- Cottage con fruta o con tomate y orégano.
- Mozzarella fresca en ensaladas con tomate y albahaca.
- Queso fresco batido natural en lugar de nata en salsas frías.
- Un curado o semicurado en ración pequeña, con pan integral o fruta.
- Parmesano o curado de oveja rallado, una cucharada, para dar sabor a verduras.
- Quesos con leche, sal, cuajo y fermentos como únicos ingredientes.
Qué evitar
- Curados a tacos como picoteo de cada día.
- Quesos de untar como base diaria del desayuno.
- Quesitos y lonchas fundidas como queso habitual.
- Productos «sabor queso» o con grasa vegetal en la lista de ingredientes.
- Queso rallado con almidones o féculas añadidas.
- Salsas de queso de bote.
Cambios que ayudan
Queso de untar en la tostada
En lugar de queso de untar, requesón o queso fresco batido, porque llevan menos grasa y más calcio.
Tacos de curado para picar
En lugar de tacos de curado, una ración de queso fresco con tomate, porque baja mucho la sal.
Queso rallado de bolsa
En lugar de rallado de bolsa, una cuña de curado rallada en casa, porque sabes qué lleva.
Lonchas fundidas en el bocadillo
En lugar de lonchas fundidas, mozzarella o queso tierno en lonchas, porque es queso sin almidones añadidos.
Hábitos que ayudan
- Lee la línea de sal por 100 g antes de elegir entre dos quesos.
- Corta la ración antes de sentarte, en lugar de sacar la cuña a la mesa.
- Guarda los frescos en la nevera y gástalos en los días que marca el envase una vez abierto.
El queso entra en casi todas las neveras, y en consulta rara vez recomendamos eliminarlo. Lo que cambia la pauta es cuál eliges y cuánto pones. Entre un requesón y un curado de oveja hay más diferencia de sal que entre muchos platos.
¿Cómo se clasifican los tipos de queso?
Todo queso nace igual. Se cuaja la leche, se separa el suero y queda la cuajada. Lo que viene después decide el tipo, y sobre todo cuánto tiempo madura. La norma española distingue el queso fresco, que está listo al acabar de elaborarse, del queso madurado [3].
- Frescos. Sin maduración. Tipo Burgos, mozzarella, cottage o queso fresco batido.
- Blandos. Pasta cremosa y maduración corta, a veces con corteza de moho blanco.
- Tiernos y semicurados. Un semicurado de pieza grande madura al menos 35 días [3].
- Curados, viejos y añejos. Un curado de pieza grande madura al menos 105 días; un añejo, 270 [3].
- De untar y fundidos. Se hacen fundiendo y emulsionando uno o varios quesos [3].
- Requesón y ricotta. Se elaboran calentando el suero que sobra al hacer otros quesos.
La leche también cuenta. La de oveja suele dar quesos más grasos y sabrosos que la de vaca, y la de cabra queda en medio. Pero lo que más influye en las cifras es la cantidad de agua. Cuanto más madura un queso, más agua pierde y más se concentran la grasa, la proteína y la sal.
¿Qué cambia en grasa, sal, proteína, calcio y lactosa?
Los números lo dicen mejor que cualquier etiqueta de «ligero». Las cifras salen de las tablas oficiales de composición del centro de investigación en alimentos y nutrición de Italia (CREA), que recogen quesos equivalentes a los nuestros [1]. La sal se calcula a partir del sodio.
| Tipo (ejemplo) | Energía | Proteína | Grasa | Sal | Calcio |
|---|---|---|---|---|---|
| Requesón o ricotta | 146 kcal | 8,8 g | 10,9 g | 0,2 g | 295 mg |
| Fresco tipo cottage | 115 kcal | 9,7 g | 7,1 g | 0,7 g | — |
| Mozzarella de vaca | 253 kcal | 18,7 g | 19,5 g | 0,5 g | 350 mg |
| Blando (tipo crescenza) | 281 kcal | 16,1 g | 23,3 g | 0,9 g | 557 mg |
| De untar | 313 kcal | 8,6 g | 31,0 g | 0,8 g | 110 mg |
| Semicurado (tipo fontina) | 361 kcal | 24,5 g | 28,9 g | 1,7 g | 870 mg |
| Curado de vaca (parmesano) | 397 kcal | 32,4 g | 29,7 g | 1,5 g | 1.159 mg |
| Curado de oveja | 404 kcal | 28,8 g | 32,0 g | 4,5 g | 607 mg |
| Fundido en porciones | 309 kcal | 11,2 g | 26,9 g | 2,5 g | 430 mg |
Una tabla por 100 g engaña un poco, porque nadie come lo mismo de un fresco que de un curado. La ración orientativa es de 80 a 125 g de queso fresco y de 40 a 60 g de curado o semicurado [2]. En la tabla siguiente usamos 100 g y 50 g. Para el blando y el de untar tomamos 50 g y 30 g, que es lo que suele ir en un plato o una tostada.
| Tipo (ejemplo) | Ración | Proteína | Sal | Calcio |
|---|---|---|---|---|
| Requesón o ricotta | 100 g | 8,8 g | 0,2 g | 295 mg |
| Mozzarella de vaca | 100 g | 18,7 g | 0,5 g | 350 mg |
| Blando (tipo crescenza) | 50 g | 8,1 g | 0,4 g | 280 mg |
| De untar | 30 g | 2,6 g | 0,2 g | 33 mg |
| Semicurado (tipo fontina) | 50 g | 12,3 g | 0,9 g | 435 mg |
| Curado de vaca (parmesano) | 50 g | 16,2 g | 0,8 g | 580 mg |
| Curado de oveja | 50 g | 14,4 g | 2,3 g | 304 mg |
Por ración, las distancias se acortan. Un curado da mucho calcio en poco peso, y un fresco da la misma proteína con menos sal. El de untar es el que menos proteína y calcio aporta por ración, aunque tiene bastante grasa. Cada marca es distinta, así que la etiqueta manda sobre cualquier tabla.
¿Qué quesos elegir a diario?
Para el día a día, los frescos: requesón, ricotta, cottage, tipo Burgos o mozzarella. Tienen menos grasa y sal por ración y combinan con casi todo, del desayuno a la ensalada de la cena. Los curados y semicurados caben en el menú semanal si se respeta su ración, con pan integral, fruta o verdura al lado.
El queso es un lácteo más. Las recomendaciones españolas proponen hasta tres raciones de lácteos al día, mejor naturales, sin azúcar añadido y con poca sal [2]. Un yogur y un vaso de leche ya ocupan dos. Si el queso es la tercera, entra sin problema.
En la etiqueta busca una lista corta. Un queso tradicional lleva leche, cuajo, sal y a veces fermentos. Si aparecen almidones, féculas o aceites vegetales, ya es otro producto.
Si tienes la tensión alta
Aquí la variable que importa es la sal. La OMS aconseja a los adultos tomar menos de 5 g de sal al día [4]. Una ración de 50 g de curado de oveja lleva unos 2,3 g [1], casi la mitad de ese margen. Una ración de requesón no llega a 0,2 g [1].
Con la tensión alta no hace falta renunciar al queso. Conviene que el queso de consumo habitual sea fresco y que el curado vaya rallado sobre un plato, no a tacos. Cómo se organiza la semana con poca sal lo tienes en el menú semanal sin sal para la hipertensión.
¿Los quesos curados tienen lactosa?
Muy poca. Durante la maduración, las bacterias del queso consumen la lactosa, y en los curados largos queda por debajo de 0,01 g por 100 g [5]. Los frescos conservan más, entre 0,4 y 3,5 g por 100 g, y la ricotta está en lo alto de ese rango [5].

Por eso a muchas personas con intolerancia les sienta bien un curado y mal un requesón. Cuánta lactosa tolera cada una y cómo probarlo lo explicamos en la guía de intolerancia a la lactosa.
¿Qué quesos se pueden comer en el embarazo?
El riesgo es la listeria, una bacteria que puede pasar al bebé. La agencia española aconseja no tomar quesos de leche cruda en el embarazo y mirar que la etiqueta diga «leche pasteurizada» [6]. Los quesos blandos de corteza enmohecida y los azules también se desaconsejan en crudo [6]. Puedes consultar «Queso en el embarazo».
Los frescos pasteurizados, el requesón y los curados de leche pasteurizada, bien conservados y dentro de su fecha, se suelen poder tomar. Tu matrona o tu médico te dirán qué encaja en tu caso.
¿Qué son los quesos procesados y los productos «sabor queso»?
Los quesos fundidos se hacen triturando, fundiendo y emulsionando otros quesos [3]. Los quesitos en porciones y muchas lonchas son fundidos, y suelen llevar más sal que el queso de partida. Un queso fundido en porciones tiene unos 2,5 g de sal por 100 g [1].
Un producto que sustituye la grasa de la leche por grasa vegetal no puede llamarse queso en la Unión Europea [7]. Por eso en el envase leerás «preparado», «especialidad» o «sabor queso». Se reconoce en la lista de ingredientes, donde aparecen aceites o grasas vegetales y almidones.
Las alternativas vegetales al queso son otra cosa. Si las usas, elige las que llevan frutos secos o legumbres como ingrediente principal y no llevan grasa de coco. Ten en cuenta que añaden alérgenos, como los frutos de cáscara o la soja.
Lo que vemos en consulta con el queso
Es de los alimentos que más dudas traen a consulta, y casi siempre por el mismo lado.
«Como queso light, así que puedo tomar el que quiera.» Un queso con menos grasa sigue teniendo su sal, y a veces más. La ración sigue contando.
«He quitado el queso para cuidarme.» Se pierde una fuente cómoda de proteína y calcio. Casi siempre basta con cambiar de tipo y ajustar la ración.
«El de untar es como un fresco.» Por la textura lo parece, pero por 100 g lleva el triple de grasa que un requesón y mucho menos calcio [1].
Ningún tipo de queso sobra en una alimentación variada. Cambia el papel que le das a cada uno.
El fresco para cada día, el curado para dar sabor.
Si quieres que te ayudemos a encajar el queso y el resto de lácteos en tu pauta, el equipo de dietistas-nutricionistas de Alimmenta lo trabaja contigo en consulta, en Barcelona y online.
Tu primer paso esta semana
Dos quesos en la lista de la compra
Esta semana compra un fresco para cada día y un curado para rallar, y deja el de untar para otra vez.
Cuándo hay que ir al médico
El queso es un alimento, y elegir bien el tipo no trata ninguna enfermedad. Si tienes la tensión alta, una enfermedad renal o te cuesta digerir los lácteos, la pauta la ajusta tu médico o tu dietista-nutricionista.
Si tienes la tensión alta, las señales que piden cita médica sin esperar están en el menú semanal sin sal para la hipertensión, en su apartado de límites.

Cuéntanos cómo es tu semana y qué te gustaría cambiar
En la primera visita hablamos de tus horarios, de quién cocina en casa y de lo que has probado antes. En la segunda recibes tu pauta por escrito.
Cómo podemos ayudarte
Ahora, aplicado a ti
Nutricionista para comer mejor en Barcelona y onlineAprende a comer mejor, con compra, menús y cocina que encajan en tu semana y sin listas de lo que no puedes comer, en Barcelona y online.
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Fuentes
- CREA, Centro di ricerca Alimenti e Nutrizione. Tabelle di composizione degli alimenti: ricotta di vacca (166820), fiocchi di formaggio magro (170010), mozzarella di vacca (164820), crescenza (160890), formaggio cremoso spalmabile (162050), fontina (162020), Parmigiano Reggiano DOP (166000), pecorino (166050), formaggino (162030). Actualización de diciembre de 2019. Disponible en: https://www.alimentinutrizione.it/tabelle-nutrizionali/ricerca-per-alimento
- López García E, Bretón Lesmes I, Díaz Perales A, et al. Informe del Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) sobre recomendaciones dietéticas sostenibles y recomendaciones de actividad física para la población española. Revista del Comité Científico de la AESAN. 2022;36:11-70.
- Real Decreto 1113/2006, de 29 de septiembre, por el que se aprueban las normas de calidad para quesos y quesos fundidos. Boletín Oficial del Estado. 2006;239. Texto consolidado. Disponible en: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-17436
- World Health Organization. Sodium reduction [nota descriptiva]. Ginebra: WHO; 2026. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction
- Facioni MS, Raspini B, Pivari F, et al. Nutritional management of lactose intolerance: the importance of diet and food labelling. J Transl Med. 2020;18:260. doi:10.1186/s12967-020-02429-2
- Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Prevención de la listeriosis en el embarazo. Recomendaciones al consumidor.
- Reglamento (UE) n.º 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se crea la organización común de mercados de los productos agrarios. Anexo VII, parte III. Disponible en: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=celex:32013R1308
Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1
¿Qué opinas de Ozempic, Mounjaro y otros GLP‑1?
Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.
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