Saltar al contenido Se abre en una pestaña nueva
+34 932 18 95 32Sede central: Vía Augusta 29, BarcelonaContacto
Pide tu cita

¿Cómo quieres hacer la primera visita?

Primera visita de 45 min, desde 65 €. Con descuento de mutua, desde 55 €.

¿Tienes mutua o quieres un bono? Ver tarifas

¿Prefieres que te ayudemos?

Te orientamos de lunes a viernes, de 9:00 a 20:00.

Ya soy paciente: reservar con mi profesional
¿Con quién quieres reservar online?

Videollamada, de lunes a viernes. Elige a la profesional y verás sus horas libres.

¿En qué consulta quieres reservar?

Elige consulta y profesional y verás sus horas libres.

Las horas y la confirmación de la cita las gestiona Doctoralia.

Retención de líquidos: qué comer y cómo aliviar la hinchazón

Notas las piernas pesadas, los tobillos hinchados al final del día o los anillos más apretados de lo normal, y quieres saber qué comer para aliviarlo.

Redactado por elequipo de dietistas-nutricionistas de AlimmentaRevisado porJuana María González, dietista-nutricionista, Col. CAT000921

Actualizado el 26/09/20266 min de lecturaVer fuentes

Para aliviar la retención de líquidos, toma menos de 5 g de sal al día [1], sobre todo la que llega con embutidos, precocinados y conservas. Come verdura, fruta y legumbres en cada comida, muévete y bebe con normalidad. Si la hinchazón aparece de golpe, en una sola pierna o con falta de aire, ve al médico.

Pareja mayor charlando durante un paseo bajo los árboles de un parque

Puedes comer

  • Verduras y hortalizas frescas en cada comida: calabacín, espinacas, champiñones, alcachofas y acelgas por su aporte de potasio.
  • Frutas frescas enteras: plátano, melón, sandía, piña, albaricoques y naranjas, ricas en agua y minerales.
  • Legumbres cocidas: lentejas, garbanzos y alubias preparados en casa sin embutidos ni sal añadida.
  • Patatas y boniatos: cocidos o al horno con piel, aderezados con especias y hierbas aromáticas.
  • Proteínas frescas: pescado blanco y azul, pollo, pavo y huevos cocinados a la plancha, al vapor o al horno.
  • Lácteos naturales sin sal: yogur natural, kéfir, leche y queso fresco bajo en sodio.
  • Grasas cardiosaludables: aceite de oliva virgen extra y frutos secos crudos o tostados sin sal.
  • Hierbas y especias: orégano, romero, cúrcuma, ajo, cebolla y limón para dar sabor sin recurrir a la sal.
  • Agua como bebida principal: complementada con caldos caseros de verduras sin sal e infusiones suaves sin azúcar.

Qué evitar

  • Embutidos, fiambres y carnes procesadas: jamón curado, salchichas, bacon y cecina por su elevada concentración de sal.
  • Snacks salados y frutos secos fritos: patatas chips, cortezas, galletitas de aperitivo y frutos secos con sal añadida.
  • Platos precocinados y ultraprocesados: pizzas comerciales, lasañas preparadas y fideos instantáneos.
  • Conservas saladas y encurtidos: anchoas, aceitunas comerciales, alcaparras y vegetales en salmuera.
  • Quesos muy curados o fundidos: concentran gran cantidad de sodio por ración respecto a los frescos.
  • Salsas industriales y aderezos concentrados: salsa de soja tradicional, kétchup, mostazas comerciales y caldos en pastilla.
  • Bebidas alcohólicas: alteran las hormonas que regulan el agua y suelen ir acompañadas de picoteo salado.
  • Preparados drenantes o diuréticos de herbolario sin prescripción médica.

Cambios que ayudan

  • En la mesa y al cocinar

    En lugar del salero, ajo, cebolla, limón, vinagre y especias, porque dan sabor sin añadir sodio.

  • Al picar entre horas

    En lugar de patatas fritas o frutos secos salados, fruta fresca o frutos secos sin sal, porque aportan potasio y apenas sodio.

  • Con las conservas

    En lugar de legumbres y verduras de bote tal cual, enjuágalas bajo el grifo o elige las bajas en sal, porque pierden parte del sodio.

  • Para dar sabor a guisos

    En lugar de caldo en pastilla o salsa de soja, caldo casero sin sal o aceite de oliva con hierbas, porque evitan la sal oculta.

Hábitos que ayudan

  • Muévete a diario: camina, nada o haz pausas activas si trabajas sentado, para activar la bomba muscular de las piernas.
  • Eleva las piernas veinte minutos al final del día, con los pies por encima de la cadera.
  • Usa medias de compresión si pasas muchas horas de pie o sentado y te las ha recomendado tu médico o enfermera.
  • Evita la ropa muy ajustada en cintura, ingles y tobillos, porque dificulta la circulación.
  • Duerme siete u ocho horas; elevar un poco los pies en la cama alivia la pesadez de los días de calor.

Levantarte con los párpados hinchados o llegar a la noche con la marca del calcetín en el tobillo es muy habitual. Casi siempre es una acumulación pasajera de líquido en los tejidos. Detrás suelen estar el calor, muchas horas sin moverte, los cambios hormonales o una comida con mucha sal.

La retención de líquidos es un síntoma y, como tal, puede tener causas distintas. Cuando no cede o aparece de golpe, lo primero es saber de dónde viene.

¿Qué es la retención de líquidos y por qué ocurre?

El agua es el componente mayoritario del cuerpo. Una parte está dentro de las células y otra fuera, en la sangre y en el líquido que baña los tejidos. Un equilibrio de presiones en los vasos y de señales hormonales mantiene estable cuánta hay en cada sitio.

Cuando sale de los vasos más líquido del habitual y se queda en los tejidos, aparece el edema o retención de líquidos. En el día a día suele ser postural. Tras muchas horas de pie o sin moverte, a las venas de las piernas les cuesta devolver la sangre al corazón, y el líquido se acumula en pies y tobillos. Si presionas la zona con el dedo y queda una marca que tarda unos segundos en borrarse, es lo que en medicina se llama signo de la fóvea.

El edema también puede ser la señal de un problema del corazón, los riñones o el hígado. O el efecto secundario de algunos medicamentos, como ciertos fármacos para la tensión, los antiinflamatorios o los corticoides. Por eso, si la hinchazón no cede, hay que consultar.

¿Qué alimentos ayudan a reducir la retención de líquidos?

El mineral clave es el potasio. Actúa en el riñón como contrapeso del sodio y favorece que se elimine sal, y con ella agua, por la orina.

Los adultos necesitan al menos 3.510 mg de potasio al día, según la Organización Mundial de la Salud [2]. Llegar a esa cifra ayuda además a controlar la tensión arterial. Se consigue con la verdura, la fruta, las legumbres y la patata o el boniato de cada día, sin necesidad de pastillas.

Hay una excepción. Si tienes enfermedad renal crónica o tomas fármacos que retienen potasio, no lo aumentes por tu cuenta. Es el caso de algunos diuréticos, ciertos medicamentos para la tensión o la espironolactona. En esas situaciones conviene vigilar el potasio en sangre [3], y lo ajusta tu médico o tu nefrólogo.

¿Cuánta sal y cuánto sodio se pueden tomar al día?

Los adultos deberían tomar menos de 5 g de sal al día, es decir, menos de 2.000 mg de sodio, según la Organización Mundial de la Salud [1]. Es algo menos de una cucharadita de café. El sodio es lo que más agua retiene fuera de las células. Si tomas más del que el riñón elimina con comodidad, el cuerpo guarda líquido para mantener estable la concentración de sal en la sangre. Parte de ese líquido acaba en los tejidos.

Las guías europeas de hipertensión también ponen el límite en unos 2 g de sodio al día [3]. Y, salvo en la enfermedad renal moderada o avanzada, aconsejan más potasio con fruta y verdura para bajar la tensión [3]. Si tienes la tensión alta, encontrarás pautas concretas en la guía de hipertensión arterial.

¿Por qué hay que beber agua si se retienen líquidos?

Es una de las dudas que más llegan a consulta: si notas hinchazón, ¿conviene beber menos? No, beber menos no reduce la retención de líquidos.

Mujer de espaldas paseando descalza por la orilla del mar por la mañana, con las sandalias en una mano y una botella de agua.

Solo tiene sentido limitar los líquidos si tu médico te lo ha pautado, por ejemplo por una insuficiencia cardíaca o renal avanzada. Cuando bebes poco, el cerebro libera hormona antidiurética (vasopresina) y las glándulas suprarrenales, aldosterona. Las dos piden al riñón que ahorre agua y sal y concentre la orina. Bien hidratado, el riñón elimina con normalidad lo que sobra.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria fija como referencia 2 litros de agua total al día para las mujeres y 2,5 para los hombres [4]. Esa cifra incluye el agua de los alimentos, que calcula en torno al 20 % [4]. Las necesidades pueden cambiar en personas mayores, durante el embarazo o la lactancia, con calor o al hacer ejercicio. El agua es la bebida de elección, y los caldos caseros de verdura sin sal también suman.

¿Qué errores vemos en consulta?

Estos tres errores se repiten casi todas las semanas en consulta, y los tres alargan la hinchazón.

  • Quitar el salero y dar el tema por cerrado. La mayor parte del sodio que comemos llega ya dentro de los alimentos. Si sigues comiendo pan comercial, embutidos y precocinados, el sodio del día apenas baja.
  • Dejar la fruta porque «lleva agua». La fruta aporta potasio, que ayuda al riñón a eliminar la sal que sobra.
  • Celebrar el kilo que baja tras una infusión «drenante». Es agua, y vuelve en cuanto bebes y comes con normalidad. La causa de la hinchazón sigue donde estaba.

¿Son recomendables las infusiones o las plantas diuréticas?

Una infusión sin azúcar suma al agua del día como cualquier otra bebida. Lo que no recomendamos son las plantas y los preparados de herbolario que prometen «drenar» o «eliminar líquidos», y no pautamos ninguno por su nombre. Hay tres motivos para no tomarlos por tu cuenta.

  1. Desequilibrio mineral. Forzar la pérdida de orina sin control puede hacer perder demasiado potasio o sodio, con bajadas de tensión y calambres.
  2. El mito de las toxinas. La idea de «limpiar el cuerpo» con hierbas no tiene base científica. El hígado y los riñones ya eliminan los desechos, y lo que les ayuda es comer bien, beber suficiente y descansar.
  3. Retraso en el diagnóstico. Un diurético puede tapar los síntomas de una enfermedad del corazón o del riñón y retrasar la visita médica.

Cuando la hinchazón aumenta con el calor, la regla o el embarazo

La retención de líquidos cambia mucho con la temperatura y las hormonas. En verano, los vasos se dilatan para liberar calor y, con la gravedad, se acumula más líquido en pies y tobillos.

En la segunda mitad del ciclo menstrual, la fase lútea, los cambios de estrógenos y progesterona favorecen una retención temporal. Suele resolverse sola al llegar la regla.

En el embarazo, el aumento del volumen de sangre y la presión del útero sobre las venas de las piernas hacen muy habitual la hinchazón de pies y tobillos. En la guía de dieta para el embarazo explicamos cómo manejarla con seguridad.

El exceso de peso y el sedentarismo también dificultan que la sangre vuelva desde las piernas. Perder grasa poco a poco con una dieta para adelgazar bien planteada, y moverte más, puede aliviar la pesadez.

Si la hinchazón te condiciona el día o no sabes cómo organizar los menús, el equipo de dietistas-nutricionistas de salud metabólica puede orientarte. Atendemos en consulta presencial en Barcelona y online.

Tu primer paso esta semana

  • Mira la sal de tres productos

    Esta semana, busca la línea «sal» en la etiqueta del pan, el embutido y la salsa que más usas, y cambia el que más lleve por otro del mismo tipo con menos.

Portada de la guía en PDF: Menú semanal para cuidar el colesterol

Tu semana mediterránea para cuidar el colesterol

  • Menú de 7 días con la lista de la compra
  • 8 recetas de cocina mediterránea
  • Cómo leer las etiquetas y qué pedir cuando comes fuera

¿A qué correo te la enviamos?

PDF gratis, en tu bandeja en un momento.

Quiero la guía
Consejos por correo

Cuándo hay que ir al médico

Con la alimentación y los hábitos podemos ayudarte a reducir la hinchazón leve ligada a la sal, al calor, a las horas de pie o al ciclo menstrual. Lo que no podemos es diagnosticar ni tratar la causa de un edema. Eso lo hace tu médico.

La hinchazón de piernas y un aumento rápido de peso sin explicación pueden ser signos de acumulación de líquido por un fallo del corazón [5]. También pueden deberse a un problema de los riñones, del hígado o de las venas. En esos casos la alimentación acompaña al tratamiento, nunca lo sustituye.

Pide cita médica sin esperar a cambiar la dieta si notas alguna de estas señales:

  • Se te hinchan piernas, tobillos o cara en pocos días [6]
  • Dejas de orinar o orinas mucho menos, con hinchazón y falta de aire [6]
  • Dolor u opresión en el pecho, el brazo, el cuello o la mandíbula, sobre todo con esfuerzo, o que dura más de unos minutos [3]
  • Falta de aire repentina [3]
  • La tensión es de 180/110 o más y tienes dolor de cabeza intenso, visión borrosa o dolor en el pecho [3]

Ante las tres últimas, llama al 112 ahora mismo. Si dejas de orinar u orinas mucho menos, con hinchazón y falta de aire, ve a urgencias hoy. Si se te hinchan piernas, tobillos o cara en pocos días sin motivo aparente, pide cita con tu médico de cabecera esta semana.

Si una sola pierna se hincha de golpe, con dolor, enrojecimiento y calor, ve a urgencias hoy. Y si tomas fármacos para la tensión o antiinflamatorios y notas hinchazón nueva, habla con quien te los recetó antes de dejarlos o cambiarlos.

Casi todas las hinchazones del día a día mejoran con menos sal y más movimiento. Estas señales son la excepción que no conviene dejar pasar.

El equipo de Alimmenta

Cuéntanos qué has probado y lo vemos en la primera visita

Repasamos tu historia de peso, tus horarios y lo que te ha fallado otras veces, y sales con tus primeras recomendaciones. Si tienes una analítica de menos de un año, tráela. A la semana te damos tu pauta, en consulta o por videollamada.

Cómo podemos ayudarte

Ahora, aplicado a ti

Nutricionista para perder peso en Barcelona y online

Más de 17 años diciendo adiós a las dietas

4,9 en Google · 5,0 en Doctoralia · 2.047 opiniones

Dietista-nutricionista de Alimmenta en su despacho, con panel de pérdida de peso y aumento de masa muscular

Sigue leyendo

Recetas para este objetivo

Fuentes

  1. World Health Organization. WHO global report on sodium intake reduction. Geneva: World Health Organization; 2023. ISBN 978-92-4-006998-5. https://www.who.int/publications/i/item/9789240069985
  2. World Health Organization. Guideline: potassium intake for adults and children. Geneva: World Health Organization; 2012. ISBN 978-92-4-150482-9. https://www.who.int/publications/i/item/9789241504829
  3. McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, et al. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J. 2024;45(38):3912-4018. doi:10.1093/eurheartj/ehae178
  4. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for water. EFSA Journal. 2010;8(3):1459. doi:10.2903/j.efsa.2010.1459
  5. McDonagh TA, Metra M, Adamo M, et al. 2021 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure. Eur Heart J. 2021;42(36):3599-3726. doi:10.1093/eurheartj/ehab368
  6. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) CKD Work Group. KDIGO 2024 Clinical Practice Guideline for the Evaluation and Management of Chronic Kidney Disease. Kidney Int. 2024;105(4S):S117-S314. doi:10.1016/j.kint.2023.10.018

Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1

¿Qué opinas de Ozempic, Mounjaro y otros GLP‑1?

Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.

111 opiniones de 500

Con 500 respuestas publicamos el informe.

Dar mi opinión

Escrito y revisado por

Redacción

Equipo de dietistas-nutricionistas de Alimmenta

Dietistas-nutricionistas colegiadas

Juana María González, directora técnica de Alimmenta

Revisión clínica

Juana María González

Dietista-nutricionista · Directora Técnica

Col. CAT000921

Actualizado el 26 de septiembre de 2026.6 min de lecturaVer las fuentes de esta página

¿Con quién quieres reservar?

Elige a la profesional y verás sus horas libres. Es siempre la misma de la primera visita al alta.

¿No sabes con quién? Te asignamos la más adecuada.Llamar al +34 932 18 95 32Escríbenos
Alimmenta, dietistas-nutricionistas
Resumen de privacidad

Aquí puedes elegir qué cookies aceptas. Las necesarias están siempre activas; las de análisis solo se guardan si las activas. Puedes cambiar tu elección cuando quieras desde la política de cookies.