Puedes comer
- Legumbres en cada comida principal: lentejas, garbanzos, alubias, tofu, tempeh, soja texturizada o edamame.
- Cereales integrales y tubérculos: arroz, avena, quinoa, pasta y pan integrales, y patata.
- Frutos secos y semillas: nueces, almendras, lino molido, chía y tahini.
- Verduras y hortalizas, al menos tres raciones al día , con col rizada, grelos, pak choi o brócoli por su calcio.
- Fruta fresca entera, dos o tres piezas al día, con cítricos, fresas o kiwi junto a las comidas.
- Bebida de soja, o vegetal con al menos 3 g de proteína por 100 ml, enriquecida con calcio.
- Yogur de soja natural enriquecido con calcio.
- Huevos y lácteos, si eres ovolactovegetariano, sin desplazar a las legumbres.
- Aceite de oliva virgen extra para aliñar y cocinar.
- Sal yodada en lugar de la sal común, sin aumentar la cantidad.
Qué evitar
- Algas, espirulina, fermentados o levadura no enriquecida como fuente de vitamina B12.
- Hamburguesas, salchichas y embutidos veganos ultraprocesados a diario.
- Queso y huevo como recurso para todas las comidas, si eres ovolactovegetariano.
- Café y té con las comidas ricas en hierro; mejor entre horas.
- Algas pardas desecadas, como kombu o kelp, de forma habitual, por su exceso de yodo.
- Bebidas vegetales azucaradas o sin enriquecer como sustituto de la leche.
- Multivitamínicos genéricos sin indicación profesional.
Cambios que ayudan
Carne picada en salsas o rellenos
En lugar de carne picada, soja texturizada fina hidratada o lentejas cocidas, porque dan una textura parecida con proteína, fibra y muy poca grasa saturada.
Embutido en el bocadillo
En lugar de fiambre o embutido vegano comercial, hummus casero o tofu a la plancha con especias, porque aportan proteína sin tanta sal ni aditivos.
Hamburguesa precocinada
En lugar de una hamburguesa vegetal precocinada, una casera de alubias con avena o tempeh marinado a la plancha, porque lleva más legumbre y sacia más.
Leche de vaca
En lugar de leche de vaca, bebida de soja sin azúcar y enriquecida con calcio, porque su calcio se absorbe parecido y aporta proteína (atención si hay alergia a soja).
Hábitos que ayudan
- Sal al aire libre a diario y, si tienes la vitamina D baja, habla con tu médico.
- Remoja, cuece bien o germina las legumbres, y elige pan de masa madre, para absorber mejor los minerales.
- Lee los ingredientes de los preparados para detectar azúcares añadidos, aceites refinados y exceso de sal.
Dejar la carne y el pescado es una opción saludable y sostenible. El problema aparece cuando se retiran sin reorganizar el plato. Entonces la alimentación se vuelve monótona, se queda corta de algunos nutrientes o se llena de ultraprocesados. Casi todo se evita con un poco de planificación y una sola vitamina que no admite improvisación.
¿Qué tipos de dieta vegetariana hay?
La dieta vegetariana agrupa varios patrones, según qué alimentos de origen animal se mantienen. La ovolactovegetariana deja fuera la carne, el pescado y sus derivados, pero incluye huevos y lácteos. La lactovegetariana quita también los huevos. La ovovegetariana conserva los huevos y excluye los lácteos. La vegana, o vegetariana estricta, se compone solo de alimentos vegetales, sin miel.
En adultos, todas estas variantes son nutricionalmente adecuadas si están bien planificadas, según la Academy of Nutrition and Dietetics [1]. Además, pueden aportar beneficios cardiometabólicos a largo plazo [1]. Lo que cambia de una a otra es qué nutrientes quedan cubiertos con la comida y cuáles piden más atención o un suplemento. El embarazo, la lactancia y la infancia tienen pautas propias, que encontrarás más abajo.
Cómo cubrir la proteína sin carne
Es la pregunta que más llega a consulta cuando alguien deja la carne. Un mito muy extendido dice que la proteína vegetal es «incompleta» y que hay que juntar legumbre y cereal en el mismo plato. No hace falta. Una alimentación vegetal variada aporta todos los aminoácidos esenciales a lo largo del día, siempre que comas la energía que necesitas [1].
Lo práctico es poner un alimento rico en proteína en cada comida principal [1]. Sirven las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, guisantes), el tofu, el tempeh, la soja texturizada, el edamame, el seitán, los frutos secos y las semillas. La AESAN recomienda a toda la población al menos cuatro raciones de legumbres a la semana, hasta llegar a un consumo diario [2]. En una alimentación vegetariana, lo razonable es tomarlas cada día. Los huevos y los lácteos suman, pero no deberían quitar protagonismo a las legumbres. Si tomas lácteos, mejor naturales y sin azúcar, hasta tres raciones al día. Si además quieres perder peso, tienes la guía de dieta vegetariana para adelgazar.
¿Por qué la vitamina B12 es imprescindible y cómo se suplementa?
La vitamina B12 (cobalamina) no está en los alimentos vegetales. Los fermentados como el tempeh, el alga nori, la espirulina, la chlorella y la levadura nutricional no enriquecida no son una fuente fiable [3]. Es un error frecuente y delicado. Se puede tener poca B12 y encontrarse bien durante mucho tiempo mientras el déficit avanza [3].
Por eso, si eres vegano, necesitas un suplemento de B12. Los alimentos enriquecidos pueden ayudar, pero no lo sustituyen [1] [3]. Si eres ovolactovegetariano, también te conviene. Un vaso de leche y un huevo al día cubren solo unos dos tercios de la cantidad diaria recomendada [3].
¿Y la dosis? La absorción activa de la B12 se satura con cantidades pequeñas en cada toma. Con dosis altas se absorbe además en torno al 1 % por difusión pasiva, y eso permite tomarla con menos frecuencia [3]. La cianocobalamina es la forma más usada en suplementos por su estabilidad [3]. Tu médico o tu dietista-nutricionista pauta la dosis y la frecuencia según tus necesidades. Puedes consultar «Dieta crudivegana».
¿Cómo asegurar el hierro y el calcio sin carne ni lácteos?
Otro mito habitual es que dejar la carne lleva a la anemia. El hierro de los vegetales, llamado hierro no hemo, se absorbe de forma muy variable. Va del 1 % al 23 %, según las reservas de cada persona y lo que acompañe al plato [3]. La vitamina C mejora esa absorción, y el té y el café la reducen [1]. En la práctica, acompaña las legumbres con pimiento crudo, tomate, limón, fresas o kiwi.

El calcio tampoco es exclusivo de los lácteos. La EFSA fija la referencia general en 950 mg al día para adultos desde los 25 años. Del tofu cuajado con sales de calcio y de las bebidas vegetales enriquecidas se absorbe una proporción parecida a la de la leche de vaca, alrededor del 30 % [3]. Las verduras de hoja bajas en oxalatos, como la col rizada, los grelos o el pak choi, llegan a cerca del 50 % [3]. El calcio de las alubias blancas, las almendras, el tahini o los higos se absorbe peor, en torno al 20 % [3]. Las espinacas y las acelgas tienen mucho, pero por sus oxalatos apenas lo ceden, en torno al 5 % [3]. Si eres vegano, conviene tomar al menos dos o tres raciones al día de alimentos ricos en calcio que se absorba bien [1].
Omega-3 y yodo cuando no comes pescado
El pescado azul aporta los omega-3 de cadena larga, EPA y DHA. Una alimentación vegetal aporta su precursor, el ácido alfa-linolénico (ALA). Está en las semillas de lino molidas, la chía, el cáñamo, las nueces y sus aceites. En adultos sanos se recomienda tomar estas fuentes con regularidad [1]. En el embarazo y la lactancia, tu equipo valora si necesitas un suplemento de DHA de microalgas [3]. Tu médico o tu dietista-nutricionista pauta el suplemento de DHA. Si tomas anticoagulantes o antiagregantes, consulta con tu médico antes de tomar suplementos de omega-3.
El yodo hace falta para que la tiroides funcione bien, y los vegetales, salvo las algas, aportan poco. Por eso la sal yodada es la forma más sencilla de cubrirlo [1]. Las algas pardas, como el kombu o el kelp, tienen el problema contrario. Su contenido de yodo puede ser muy alto y variable, y conviene limitar su consumo [1]. Durante el embarazo y la lactancia, evita las algas. Tu matrona o tu médico valora si necesitas un suplemento de yodo.
¿Qué errores vemos más en consulta?
«He quitado la carne y sigo comiendo lo mismo.» «Ya tomaré la B12 si sale baja en la analítica.» Las dos frases llegan a consulta casi cada semana, y las dos tienen un arreglo sencillo.
La primera deja un plato cojo. Pasta con tomate, arroz con verduras o un bocadillo de queso, sin legumbre ni otra fuente de proteína. Se resuelve con una proteína vegetal en cada comida principal.
La segunda es más delicada, por lo que ya hemos visto de la B12. El suplemento se empieza desde el primer día.
También vemos a menudo dos atajos. Uno es cambiar la carne por ultraprocesados vegetales. Hamburguesas, salchichas o quesos veganos suelen llevar harinas refinadas, grasas de peor calidad y mucha sal, y que la etiqueta diga «vegano» no cambia eso. El otro, en quien toma huevos y lácteos, es tirar de queso y huevo para todo. Sube la grasa saturada y aparta a las legumbres.
¿Es segura la alimentación vegetariana o vegana en bebés y niños?
Las dietas vegetarianas y veganas bien planificadas se consideraban adecuadas también en el embarazo, la lactancia y la infancia [3]. La posición más reciente, de 2025, se limita a adultos y remite estas etapas a pautas específicas [1]. La sociedad europea de nutrición pediátrica (ESPGHAN) recomienda que la alimentación vegana en la infancia se siga solo con supervisión del pediatra y de un dietista-nutricionista [5]. Hay que asegurar la B12, la vitamina D, el hierro, el zinc, el calcio, los omega-3, la proteína y la energía. Si no se sigue la suplementación indicada, las consecuencias pueden ser graves [5]. Si estás embarazada o das el pecho y eres vegana, la B12 es imprescindible y debe estar pautada. En el posparto, evita las dietas restrictivas.
En la alimentación complementaria, cuida la energía y la densidad de nutrientes con hummus, tofu, legumbres bien cocidas y aguacate chafado [3]. Puedes ofrecer frutos secos molidos o en crema desde el inicio de esta etapa. Nunca enteros antes de los 5 años. No hagas dietas restrictivas en la infancia. Antes del año, las bebidas vegetales no sustituyen a la leche materna ni a la fórmula. Revisa el peso y la talla con el pediatra [5]. Si quieres planificarlo desde el principio, un nutricionista vegetariano y vegano puede trabajar contigo junto al pediatra.
Con la B12 resuelta y legumbres, verduras, cereales integrales, frutos secos y semillas cada día, una alimentación vegetariana cubre lo que necesitas. Lo demás es ajustarla a tu etapa vital, tus analíticas, tus gustos y el tiempo que tienes para cocinar.
¿Estás dando el paso, tienes dudas con una analítica o necesitas adaptarla al deporte, al embarazo o a la infancia? Nuestro equipo de dietistas-nutricionistas especialistas en alimentación vegetariana y vegana te ayuda a diseñar una pauta a tu medida, en Barcelona y online.
Te lo contamos en vídeo
Tu primer paso esta semana
Cuece legumbres para toda la semana
Reserva una hora el domingo para cocer una olla de garbanzos o lentejas, un cereal integral y una bandeja de verdura asada. Con eso montas en cinco minutos un salteado de garbanzos con espinacas o una ensalada templada de lentejas con pimiento asado y nueces.
Cuándo hay que ir al médico
Una alimentación vegetariana o vegana bien planificada puede ser adecuada en cualquier etapa de la vida. En embarazo, lactancia e infancia vegana hace falta seguimiento profesional. Las dos palabras que hacen el trabajo son bien planificada: la B12 no es opcional y no se cubre con algas, levadura ni fermentados. Nosotros planificamos; quien interpreta una analítica y trata un déficit es tu médico.
Pide cita médica sin esperar a cambiar la dieta si notas alguna de estas señales:
- Hormigueo o falta de sensibilidad en manos y pies, pérdida de equilibrio, o fallos de memoria nuevos [6]
- Cansancio importante, palidez, falta de aire al subir escaleras o la lengua lisa y dolorida [6]
- Llevas más de seis meses sin ningún alimento de origen animal y sin tomar suplemento de B12 [3]
- Estás embarazada, dando el pecho, o tienes un bebé con dieta vegana, y nadie lo está supervisando [3] [5]
- En un niño o adolescente: deja de ganar peso o de crecer [7]
El hormigueo y los problemas de equilibrio no esperan: médico de cabecera esta semana, porque el daño neurológico por falta de B12 puede no revertir del todo si se deja correr. En la infancia vegana, consulta desde el principio con pediatría y dietista-nutricionista. En embarazo o lactancia, consulta con tu matrona o tu médico y tu dietista-nutricionista desde el principio.
La inmensa mayoría de las dietas vegetarianas bien planteadas no dan ningún problema. La B12 es la única cosa que no admite improvisación.

Empieza por una primera visita y planificamos juntos tu alimentación vegetal
Cuéntanos cómo comes y qué te preocupa. En la primera visita revisamos tu analítica y tus suplementos, y sales con las primeras recomendaciones. Si lo prefieres, todo el proceso se puede hacer por videollamada.
Cómo podemos ayudarte
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Recetas para este objetivo
Fuentes
- Raj S, Guest NS, Landry MJ, et al. Vegetarian Dietary Patterns for Adults: A Position Paper of the Academy of Nutrition and Dietetics. J Acad Nutr Diet. 2025;125(6):831-846.e2. doi:10.1016/j.jand.2025.02.002
- Comité Científico de la AESAN. Informe sobre recomendaciones dietéticas sostenibles y recomendaciones de actividad física para la población española (AESAN-2022-007). Revista del Comité Científico de la AESAN. 2022;(36):11-66.
- Melina V, Craig W, Levin S. Position of the Academy of Nutrition and Dietetics: Vegetarian Diets. J Acad Nutr Diet. 2016;116(12):1970-1980. doi:10.1016/j.jand.2016.09.025
- EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for cobalamin (vitamin B12). EFSA Journal. 2015;13(7):4150. doi:10.2903/j.efsa.2015.4150
- Fewtrell M, Bronsky J, Campoy C, et al. Complementary Feeding: A Position Paper by the European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology, and Nutrition (ESPGHAN) Committee on Nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2017;64(1):119-132. doi:10.1097/MPG.0000000000001454
- Devalia V, Hamilton MS, Molloy AM; British Committee for Standards in Haematology. Guidelines for the diagnosis and treatment of cobalamin and folate disorders. Br J Haematol. 2014;166(4):496-513. doi:10.1111/bjh.12959
- National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Faltering growth: recognition and management (NICE Guideline NG75). 2017. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng75
Encuesta Alimmenta sobre los GLP‑1
¿Qué opinas de Ozempic, Mounjaro y otros GLP‑1?
Tanto si los tomas o los has tomado como si no te lo plantearías nunca. Anónima, 2-3 minutos.
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